Bogotá, 8 de junio de 2026 — Las autoridades colombianas deben investigar con rapidez el asesinato del periodista y defensor de la libertad de prensa Cristian Herrera Nariño, determinar si fue atacado debido a su labor profesional y llevar ante la justicia a los responsables, afirmó este lunes el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés).
El sábado 6 de junio, hombres armados que se desplazaban en motocicleta dispararon contra Herrera frente a su vivienda en la ciudad de Cúcuta, en el noroeste del país, en la frontera entre Colombia y Venezuela. Imágenes de cámaras de seguridad muestran a Herrera de pie junto a un vehículo estacionado antes de desplomarse sobre el pavimento. Según informes de prensa, fue declarado muerto al llegar a un hospital local.
“Este es el segundo periodista asesinado en Colombia en un mes. Claramente, el gobierno no está proporcionando a los periodistas ni siquiera las medidas de seguridad más básicas”, declaró Cristina Zahar, coordinadora del programa para América Latina, desde São Paulo. “El CPJ insta a las autoridades a llevar ante la justicia tanto a los asesinos de Cristian Herrera como a los de Mateo Pérez Rueda”.
Herrera era editor de los medios digitales Cúcuta al Rojo Vivo y Cúcuta Real, y con frecuencia informaba sobre corrupción gubernamental y grupos criminales involucrados en extorsiones, secuestros, narcotráfico y tráfico de migrantes en la zona fronteriza. También formaba parte de la junta directiva de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), con sede en Bogotá, y trabajaba como consultor de seguridad para la Alcaldía de Cúcuta.
Tras recibir amenazas de muerte derivadas de su trabajo periodístico, Herrera se vio obligado a refugiarse temporalmente en Chile en 2004. Posteriormente regresó a Cúcuta y, desde 2014, había recibido al menos 17 amenazas de muerte, lo que llevó a la Unidad Nacional de Protección a asignarle escoltas, según informó Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la FLIP, a Caracol Noticias. Sin embargo, señaló que ninguna de esas amenazas fue investigada adecuadamente por las autoridades judiciales.
“Este crimen socava la libertad de prensa al silenciar una voz regional crítica. Además, tiene un grave impacto sobre la FLIP, al privarla de uno de sus integrantes… y al poner en riesgo e intimidar la labor de la organización en la defensa de los derechos de los periodistas”, señaló la FLIP en un comunicado emitido el 6 de junio.
El comandante de la Policía de Cúcuta, coronel Fabio Ojeda, anunció una recompensa de 100 millones de pesos (USD 28.270) por información que conduzca a la captura de los autores materiales e intelectuales del asesinato de Herrera. La Unidad Nacional de Protección indicó que, por solicitud del propio periodista, sus escoltas no se encontraban con él en el momento del ataque.Los mensajes de texto enviados por el CPJ al departamento de prensa de la Fiscalía General de la Nación, que investiga el crimen, no obtuvieron respuesta.