Bogotá, 8 de mayo de 2026—Las autoridades colombianas deben investigar exhaustivamente el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda, determinar si fue atacado por su trabajo y llevar ante la justicia a los responsables, dijo hoy el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).
Pérez fue visto por última vez alrededor de las 16:00 del 5 de mayo cerca del municipio de Briceño, en el departamento de Antioquia, en el noroeste de Colombia, donde fue retenido por miembros de un grupo guerrillero que controla gran parte de la zona, dijo a CPJ Natalia López, de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), con sede en Bogotá. En un comunicado emitido el viernes por la noche, FLIP informó que una comisión humanitaria logró acceder al territorio controlado por los rebeldes cerca de Briceño y recuperar el cuerpo de Pérez.
“Las autoridades colombianas deben investigar sin demora la muerte de Mateo Pérez Rueda y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia”, dijo Cristina Zahar, coordinadora del programa para América Latina, en São Paulo. “El Estado tiene la responsabilidad de garantizar condiciones seguras en todo el país, permitiendo que los periodistas realicen su trabajo libremente y sin temor a represalias”.
Pérez, de 25 años, editor del sitio de noticias en línea El Confidente en el cercano municipio de Yarumal, viajó a Briceño para cubrir los combates entre el ejército colombiano y el Frente 36 de una facción rearmada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuyos combatientes en su mayoría se desmovilizaron bajo un tratado de paz de 2016.
El secretario de Seguridad de Briceño, William Londoño, dijo a Caracol Noticias, con sede en Bogotá, que le había aconsejado a Pérez no viajar al municipio porque el área es muy peligrosa, pero que el periodista ignoró su advertencia. Dijo que los rebeldes se niegan a permitir que grupos humanitarios entren a la zona para buscar a Pérez.
“Sigue desaparecido, pero estamos haciendo todo lo posible para encontrarlo”, dijo el ministro de Defensa Pedro Sánchez en una rueda de prensa el jueves. Sánchez también anunció recompensas por un total de 940 millones de pesos (252.000 USD) por la captura de Neider Yesid Uñates López y John Edison Chala Torrejano, dos líderes rebeldes del Frente 36.
El asesinato de Pérez es la más reciente señal de que el periodismo regional en Colombia está bajo una fuerte presión, a medida que las organizaciones criminales amplian su tamaño y control territorial. En su comunicado, la FLIP señaló que los periodistas que trabajan fuera de las grandes ciudades “laboran sin equipos de seguridad y se enfrentan a la presión de grupos criminales armados… que intentan controlar y silenciar la información local”.
La FLIP también exigió al Gobierno colombiano que “deje de mostrarse indiferente ante las agresiones contra la prensa y adopte medidas de protección efectivas para los periodistas en situación de riesgo”.