Ataques a la Prensa   |   Costa Rica, Georgia, Honduras

Ataques a la Prensa en 2000: HONDURAS


HONDURAS
LA PRENSA HONDUREÑA CONTINUÓ SU LUCHA por encontrar una voz independiente frente a las presiones del Ejecutivo y de la rama judicial.

En abril, cuando el diario de Tegucigalpa El Heraldo publicó un informe del Comisionado de los Derechos Humanos estatal que denunciaba la corrupción en la rama judicial, la jueza Rita Núñez llamó a la periodista de El Heraldo Leonarda Andino a su oficina para que testificara acerca de las circunstancias de la publicación del informe. Durante casi una hora, la jueza trató infructuosamente de obligar a Andino a revelar sus fuentes. Posteriormente los periódicos locales citaron declaraciones del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Oscar Ávila Banegas, quien dijo que la cobertura que la prensa dio al informe sobre los derechos humanos «daña la imagen de Honduras en el exterior».

Indignados, los periodistas hondureños condenaron lo que consideraron como un ataque a la libertad de prensa, y criticaron al Colegio de Periodistas de Honduras por no mantener una actitud más firme en defensa de los periodistas que publicaron el documento.

Políticos locales son dueños de varios de los principales medios noticiosos. El presidente Carlos Flores, del oficialista Partido Liberal (PL), es dueño del diario de Tegucigalpa La Tribuna. Jaime Rosenthal, empresario y candidato perdedor en las primarias del PL del 3 de diciembre, es dueño del Canal 11 de televisión y del diario Tiempo. La prensa hondureña ha sido acusada de sucumbir a la influencia política y de hacerle publicidad a funcionarios gubernamentales, políticos, empresarios y demás miembros de las élites, mientras que no prestan atención a otras voces. En un caso, Rossana Guevara, directora de noticias de la cadena Vica Televisión, aseguró haber perdido su trabajo debido a presiones gubernamentales luego de que su programa de noticias criticó la gestión de Flores.

Los periodistas también son vulnerables al soborno y demás presiones económicas debido a los bajos salarios. Ha habido informes creíbles sobre pagos que políticos y empresarios han efectuado a periodistas a cambio de un tratamiento informativo favorable.

Realizar un periodismo más independiente puede ser una empresa riesgosa. A finales de abril, el periodista radial Julio César Pineda sobrevivió a un atentado cerca de la ciudad de San Pedro Sula. Aparentemente, este ataque fue perpetrado en represalia por la cobertura que su radioemisora dio a temas laborales, migratorios y de la salud pública, y por la labor del periodista en una comisión local de derechos humanos. También se informó de actos de hostigamiento contra periodistas que cubrieron el tema de la degradación del medio ambiente.

Conforme a la Ley Orgánica del Colegio de Periodistas de Honduras de 1972, todos los periodistas deben inscribirse en el Colegio, para lo cual se necesita un título universitario en periodismo o en profesiones afines. Los periodistas que violen esta ley pueden ser multados. En 1985 la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica, dictaminó que las leyes que exigen la colegiatura obligatoria de los periodistas violan la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

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