Cuando el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) fue fundado en 1981, las principales amenazas a la libertad de prensa en el mundo eran las juntas militares, los dictadores, los regímenes autoritarios y los sistemas sociales resueltos a dominar a los medios para mantener el control sobre los ciudadanos, en general dentro de los límites de la nación-estado. Con ese propósito, los diarios y la televisión fueron nacionalizados o controlados por organismos partidarios, prevaleció una censura estricta y las noticias autorizadas oficialmente eran divulgadas con celeridad.
