Manual de Seguridad para Periodistas del CPJ

 

7 Desastres Naturales


Desde Terremotos Hasta Tsunamis:

México, Noviembre, 2007, inundaciones

Fuertes precipitaciones provocaron el desborde de cuatro ríos. Los estados de Tabasco y Chiapas quedaron sin agua potable ni electricidad. Cientos de miles de personas debieron ser evacuadas.

Muertos: 19

Afectados: Más de 1 millón

Daños: US$45 millones de dólares

Bangladesh, 15 de noviembre, 2007, Ciclón Sidr

El ciclón golpeó la costa como una tormenta Categoría 4, destruyendo infraestructura al tiempo que azotaba tierra adentro. Se estima que alrededor de1,2 millones de hogares quedaron destruidos. Los periodistas locales tuvieron un papel decisivo a la hora de dar detalles sobre el alcance de los daños.

Muertos: Más de 3.000

Afectados: 7,3 millones

Daños: US$2,3 mil millones

China, 12 de mayo, 2008, terremoto

Un terremoto de magnitud 7.9 sacudió a la provincia de Sichuan, provocando el derrumbe de escuelas y matando a 5.335 estudiantes. Al menos unas 64 réplicas se registraron posteriormente. Las autoridades obstruyeron la cobertura informativa de los periodistas durante el desastre.

Muertos: 87.000

Afectados: 46 millones

Daños: US$20 mil millones

Myanmar, 3 de mayo, 2008, Ciclón Nargis

El ciclón golpeó el Delta del río Irrawaddy. Un maremoto de doce pies de altura causó pérdidas masivas en vidas humanas y edificaciones. Al enfrentar críticas por la respuesta lenta ante el desastre, el gobierno ejerció una feroz censura contra los medios de prensa.

Muertos: 138.000

Afectados: 2,4 millones

Daños: US$4 mil millones

Haití, 12 de enero, 2010, terremoto

Un terremoto de magnitud 7.0 tuvo lugar 16 millas al oeste de Puerto Príncipe. Se produjeron al menos 52 réplicas posteriores. La infraestructura de los medios de prensa quedó paralizada; murieron al menos 30 periodistas.

Muertos: 222.000

Afectados: 3,7 millones

Daños: US$14 mil millones

Islandia, 14 de abril, 2010, erupción volcánica

Cenizas provenientes de las erupciones del Eyjafjallajökull interrumpieron el transporte aéreo en el norte y oeste de Europa durante semanas, afectando a millones de pasajeros.

Afectados: 10 millones

Daños: $1,7 mil millones

Pakistán, julio 2010, inundaciones

Casi un quinto del territorio nacional quedó bajo las aguas; aldeas enteras fueran arrasadas, y millones de personas se vieron afectadas. A gran parte de la prensa le resultó imposible el acceso a las áreas inundadas.

Muertos: 1.100

Afectados: Hasta 12 millones

Daños: US$9,5 mil millones

Indonesia, 25 de octubre, 2010, terremoto, tsunami, volcán

Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió el oeste de la isla de Sumatra causando un tsunami con olas de 10 pies de altura sobre la costa. Horas después, las erupciones del volcán Monte Merapi obligaron a que miles de personas huyeran de sus hogares.

Muertos: Al menos 500

Afectados: Más de 60.000

Daños: Más de US$ mil millones

Japón, 11 de marzo, 2011, terremoto, tsunami

Un terremoto de magnitud 9.0 desató un gigantesco tsunami en el norte, matando a miles y afectando a millones. El gobierno bloqueó el acceso de medios en línea y prensa extranjera a las conferencias de prensa, evitó las preguntas, y creó una fuerza de tareas para limitar los sitios de Internet sospechados de divulgar rumores.

Muertos: 15.485

Afectados: Más de 50 millones

Daños: Se estima que fueron US$309 mil millones

Estados Unidos, agosto 2011, Huracán Irene

Irene tocó tierra en el estado de Carolina del Norte como un huracán Categoría 1. En dos días, Irene llegó a Canadá, dejando una secuela de destrucción detrás de sí.

Muertos: 56

Afectados: Al menos 65 millones

Daños: Más de US$6 mil millones

Fuentes: Base de datos internacional sobre desastres, Global Facility for Disaster Reduction and Recovery, Naciones Unidas, Reuters, Fox News, CNN, BBC, el gobierno de Bangladesh, el gobierno japonés, el gobierno pakistaní, el gobierno de Estados Unidos, Asociación de Operarios Aeroportuarios; Asociación Internacional de Transporte Aéreo Internacional; Agencia de Noticias Mizzima; Xinhua, Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés).



Los terremotos, huracanes, tornados, inundaciones, tsunamis, ciclones, monzones, erupciones volcánicas, incendios, avalanchas y deslizamientos de tierra pueden todos ocurrir con poco o sin ningún aviso. En esos casos es de esperar que se produzcan interrupciones en las comunicaciones, en el transporte y en el suministro de energía eléctrica. La capacidad para informar o divulgar información también puede verse perjudicada.

Establecer redundancias para mantener las comunicaciones con colegas es fundamental. Pueden ser necesarias las radios bidireccionales, por ejemplo, si han colapsado las torres de telefonía celular. Las redacciones deberán prepararse con anticipación ante la posibilidad de que ocurran desastres naturales en el área elaborando planes detallados de contingencia. Los periodistas asignados a la cobertura de los desastres naturales en el extranjero, o que estén alejados de las redacciones, deberán revisar los protocolos de seguridad en el terreno antes de partir.

Riegos para Freelancers

Los periodistas freelance deben elaborar una evaluación de riesgo antes de viajar en una misión, identificando los peligros potenciales, detallando los planes para comunicarse con los editores y con otras personas, y trazando múltiples rutas de salida potenciales.

Un desastre natural repentino puede crear oportunidades inmediatas para los periodistas freelance. Pero los colaboradores independientes deben comprender que tal vez deban trasponer los riesgos y aceptar las potenciales consecuencias por sus propios medios. Los periodistas freelance deben contactar a sus editores de forma anticipada para asegurarse el interés de los mismos en posibles notas, y para determinar el nivel de apoyo institucional que les brindará alguna organización de prensa.

Los periodistas freelance deben realizar una evaluación de riesgo antes de viajar al lugar, identificando peligros potenciales, detallando planes para comunicarse con los editores y con otros, y trazar un plan posible con múltiples rutas de salida. (Ver Capítulo 2 Evaluación y Respuesta al Riesgo). Los periodistas freelance deberán también considerar qué nivel de seguro de salud, de vida y por discapacidad deberán poseer, y si sus pólizas de seguro excluyen el caso de desastres naturales a menudo descriptos en lenguaje de seguros como “fuerza mayor”. (Ver la sección sobre Cobertura de Seguros en el Capítulo 1).

Planificación en la Redacción

Los jefes de redacción en áreas propensas a sufrir huracanes o inundaciones deben preparar y actualizar un plan detallado de desastre antes de cada estación inclemente. En zonas en donde dichos sucesos son poco frecuentes, los editores deben actualizar sus planes de emergencia en la misma época todos los años. El plan anti-catástrofe completo debe imprimirse (en un desastre, las computadoras, Internet, y la energía eléctrica pueden dejar de funcionar) y debe ser revisado por todo el personal. Todos los miembros del personal deben estar al tanto de sus responsabilidades y de los roles que se espera que cumplan. Todos deben tener su propia copia impresa del plan de emergencia y conocer dónde se guardan los materiales para emergencias.

El plan anti- catástrofe debe incluir los números de teléfono fijo, números de celulares y direcciones de correo electrónico del personal para todos los empleados y contratistas de redacción, junto con información de contacto sobre los familiares directos, conforme a la Guía para informar sobre desastres y crisis del Centro Internacional de Periodistas (ICFJ, por sus siglas en inglés). El plan debe incluir un mapa con la dirección individual de cada empleado claramente indicada, identificando quiénes están certificados para administrar CPR o alguna otra técnica de primeros auxilios, y quién tiene un vehículo de doble tracción. En áreas propensas a sufrir desastres, la dirección deberá asegurarse de que muchos miembros del personal estén entrenados en primeros auxilios básicos. (Para seguridad del personal, el plan no deberá divulgarse públicamente ni colocarse en ningún lugar visible al público).

Incluya información de contacto para uso de autoridades gubernamentales como así también del personal de emergencias en temas de seguridad para reporteros o redacciones. Los contactos deberán incluir agencias de respuesta y socorro ante emergencias a nivel local, regional y nacional junto con expertos independientes. Incluya instrucciones para la operar redacción ante una emergencia. Si sólo un número limitado del personal puede tener acceso a la redacción durante una emergencia, deberá ser capaz de publicar o transmitir informes. La dirección deberá preparar a sus empleados para asumir estas tareas según sea necesario.

Transporte y Equipamiento

Reuters Periodistas de toda índole deberán investigar qué tipo de equipamiento y de otras provisiones deben guardarse en lugares seguros en caso de cortes en el suministro de energía eléctrica u otro tipo de interrupciones. Como parte del equipo de reserva, deberá haber generadores, luces de emergencia, baterías, radios bidireccionales con baterías de repuesto, dispositivos de localización tipo GPS, botiquines de primeros auxilios y equipos de primeros auxilios adicionales. Alimentos envasados o enlatados, agua embotellada, catres, y frazadas también pueden ser de utilidad en áreas propensas a los desastres.

Los vehículos de prensa deberán estar equipados con dispositivos de emergencia, incluyendo botiquines de primeros auxilios, bengalas y frazadas. Los directivos deben investigar dónde obtener vehículos de alquiler para emergencias, equipo de comunicaciones, generadores y otros equipos, e incluir esta información junto con los datos de contacto en el plan anti-catástrofe. Deberá considerar la conveniencia de contar con contratos por emergencias vigentes con proveedores locales de transporte, según recomienda el Centro Internacional de Periodistas (ICFJ, por sus siglas en inglés). La dirección también deberá saber cómo obtener combustible de reserva ante una emergencia.

Mapas grandes e impresos deberán guardarse en las redacciones, marcados con la ubicación de los hospitales, las clínicas para emergencias, incluyendo hospitales de pediatría, refugios, centros de transporte, escuelas y otros edificios que podrían usarse para albergar familias o refugiados durante una crisis. Los mapas topográficos y físicos deberán estar al alcance de la mano para ayudar a identificar peligros como por ejemplo zonas bajas en donde las inundaciones son más probables.

Los datos digitales de la redacción deben tener sus correspondientes copias de seguridad y estar almacenados en por lo menos un servidor ubicado en otro lugar. Los datos importantes que se hallen en copias impresas deben copiarse y guardarse fuera del lugar.

Seguridad en el Terreno

Evite ponerse en situación de riesgo. Esto sólo lo convertiría en una carga más para los equipos de emergencia y sus colegas. Los periodistas deben trabajar en equipos de al menos dos y preferentemente tres personas durante la cobertura informativa de desastres naturales; uno de los miembros del equipo debe encargarse de llevar un pequeño botiquín de primeros auxilios. Los equipos impermeables deben estar fácilmente disponibles y deben usarse según se necesiten. Lleve consigo información de contacto que incluya el tipo de grupo sanguíneo y alergias, preferentemente en una tarjeta plastificada y tal vez colgando del cuello.

Los reporteros y también los editores deberán monitorear las condiciones en que se hallan las carreteras y todas las formas de traslado de un lugar a otro, como así también deberán mantenerse informados entre sí sobre condiciones cambiantes. Las rutas de evacuación deberán trazarse y actualizarse según se requiera. El mejor modo de acceder a un área tal vez no sea el mejor modo de salir de allí. Debe planificarse múltiples vías y rutas de viaje de contingencia en todo momento. Los desastres naturales pueden dar lugar a una serie de otros problemas, desde escapes de gases tóxicos hasta enfermedades transmitidas por el agua.

Esté consciente de las condiciones circundantes en todo momento. Uno de los miembros del equipo deberá estar atento de cualquier cambio y encargado de mantener y actualizar las estrategias para la evacuación. Los niveles de agua pueden subir, las líneas de energía eléctrica pueden desplomarse, las tuberías de gas pueden explotar, pueden extenderse los incendios y pueden acercarse criminales. Los miembros del equipo tal vez también quieran llevar consigo silbatos en caso de que se separen, como recomienda la Federación Internacional de Periodistas. Viajar rodeados por guardias de seguridad privada tal vez sea aconsejable cuando se producen saqueos y otros delitos durante un desastre natural.

Los periodistas que viajan a zonas de desastres en el extranjero o áreas peligrosas a cierta distancia de la redacción deberán equiparse con dispositivos GPS, teléfonos satelitales portátiles y radios de onda corta para monitorear las transmisiones internacionales si la transmisión local se ve interrumpida. Una vez en el lugar, asegúrese de tener suficiente agua, alimentos, y baterías (u otro tipo de fuentes de reserva de energía para las comunicaciones).


Próximo capítulo: 8. Epidemias y Peligros Masivos


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Tabla de Contenidos

6. Asuntos Civiles y Disturbios

8. Epidemias y Peligros Masivos

 



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