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Eludir los asesinatos

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Amigos y colegas de Rubén Espinosa sostienen en alto cámaras en el funeral del asesinado fotoperiodista, en México. El puntaje de impunidad del país casi se ha duplicado desde 2008. (AFP/Alfredo Estrella)

El Índice Global de Impunidad 2015 del CPJ se enfoca en países donde asesinan periodistas y los responsables quedan libres

Publicado el 8 de octubre de 2015

La emboscada de un convoy en Sudán del Sur y el asesinato con machete de blogueros en Bangladesh este año provocaron que ambas naciones fueran incluidas en el Índice Global de Impunidad del CPJ, que se enfoca en los países donde asesinan a periodistas y los responsables de tales crímenes permanecen impunes. Colombia salió del índice en tanto la violencia letal contra los periodistas retrocedía más en el pasado de ese país.

Por primera vez desde que el CPJ comenzó a elaborar el índice, en 2008, Iraq no fue la nación con el peor historial, sino que Somalia la aventajó para hacerse de ese puesto. Este cambio refleja el saldo continuo de muertes en Somalia, donde uno o más periodistas han sido asesinados cada año durante el último decenio y el gobierno ha sido incapaz de investigar los ataques o ha carecido de voluntad para hacerlo.

La salida de Iraq del primer puesto se basa en varios factores y pocos de ellos son alentadores; solamente se ha logrado una condena en Iraq. El índice de impunidad analiza los asesinatos no resueltos, ocurridos durante el decenio anterior, en los que se ha confirmado que el ejercicio del periodismo fue el móvil del crimen. Los primeros dos años de la guerra de Iraq ya quedaron fuera del decenio más reciente, y los asesinatos selectivos disminuyeron en la segunda mitad del decenio, en comparación con 2006 y 2007, los años con las cifras más elevadas. Más recientemente, los miembros del grupo de islamistas radicales Estado Islámico han secuestrado y asesinado a por lo menos dos periodistas. El férreo control de la información que ejerce el grupo, hasta la fecha le ha impedido al CPJ documentar con precisión casos adicionales y determinar el móvil.

La brutalidad del Estado Islámico contra los periodistas también es responsable del ascenso de Siria en el índice, del puesto número cinco al número tres. Desde agosto de 2014, los islamistas radicales han decapitado a tres corresponsales extranjeros y han difundido videos de las ejecuciones en las redes sociales. Al igual que en Iraq, se cree que el grupo es responsable de otros secuestros y asesinatos de periodistas en Siria que el CPJ no ha podido confirmar. Siria es el lugar más peligroso del mundo para el ejercicio del periodismo, con un número récord de secuestros y ataques cometidos no solamente por el Estado Islámico, sino también por otras facciones de islamistas radicales y por las fuerzas leales al régimen del presidente Assad.

Filipinas, en el cuarto puesto, es el único país de los primeros cinco que no se encuentra en un estado de conflicto armado a gran escala.

El índice de impunidad --que se divulga en anticipación del segundo Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, el 2 de noviembre, jornada adoptada por la Asamblea General de la ONU-- calcula el número de asesinatos no resueltos de periodistas como un porcentaje en relación con la población de cada país. Para la edición correspondiente a este año, el CPJ analizó los asesinatos de periodistas que tuvieron lugar en cada país del mundo entre el 1 de septiembre de 2005 y el 31 de agosto de 2015. Únicamente aquellas naciones con cinco o más casos no resueltos fueron incluidas en este índice. Este año, 14 países reunieron los requisitos del índice, en comparación con 13 en la edición previa. Los casos se consideran no resueltos cuando no se han obtenido condenas; los casos en los cuales las autoridades matan a los sospechosos durante la captura o en los cuales algunos autores, aunque no todos, son llevados ante la justicia, se clasifican como impunidad parcial y no se cuentan para el límite de cinco casos. El total de casos analizados para este índice es de 270.

Colombia, el único país en abandonar el índice este año, tiene menos de cinco casos sin resolver en el período contemplado en el análisis. Desde 2009, en Colombia se han logrado condenas en dos asesinatos de periodistas; cabe resaltar que en ambos casos se alcanzó plena justicia, pues los autores intelectuales de los crímenes recibieron sentencias. No obstante, la mejora de Colombia también se atribuye en gran medida a la reducción de la violencia política a escala nacional y a un programa gubernamental de protección a periodistas. Pese a todo, los periodistas han recibido amenazas en numerosas ocasiones, según las investigaciones del CPJ. El 10 de septiembre, un atacante no identificado asesinó a la periodista colombiana Flor Alba Núñez Vargas en la entrada de la radioemisora donde trabajaba. Una colega declaró que Núñez había recibido amenazas en relación con su trabajo periodístico.

El año pasado también se lograron condenas en tres países del índice --Rusia, Iraq y Brasil--pero solamente en un caso, el homicidio de la periodista rusa Anastasiya Baburova, ocurrido en 2009, la persona que ordenó el crimen fue encarcelada.

La inclusión de Sudán del Sur, donde cinco periodistas que viajaban en un convoy político fueron emboscados y muertos este año, es representativa de los desafíos de lograr justicia en zonas asoladas por la guerra o donde poderosos grupos armados ilícitos amenazan activamente a los periodistas, como en Pakistán, con el puesto 9 en el índice, y como Nigeria, con el puesto 13.

Al mismo tiempo, más de la mitad de los países del índice son democracias con instituciones judiciales y organismos del orden público en funcionamiento, entre ellas Filipinas, Rusia, Brasil, México e India. En todas estas naciones sumadas, los asesinos de al menos 96 periodistas han permanecido impunes durante el último decenio. Las cifras demuestran la ausencia de la voluntad política necesaria para enjuiciar a los responsables de silenciar a periodistas, muchos de los cuales investigan la corrupción o informan de manera crítica sobre los líderes locales.

En mayo del presente año, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó por unanimidad la resolución 2222, que insta a los estados a tomar mayores medidas para proteger a los periodistas en situaciones de conflicto armado y a asegurar que los responsables de los crímenes contra ellos rindan cuenta de sus actos. La resolución es la última de una serie de medidas que la ONU ha adoptado para enfrentar el problema. En el informe especial de 2014 titulado “El camino a la justicia: Acabar con el ciclo de impunidad en los asesinatos de periodistas”, el CPJ concluyó que pese al aumento de la atención internacional, ha habido pocos avances en lo referente al número de condenas.

A continuación se enumeran algunos de los otros hallazgos obtenidos a partir de los datos utilizados para elaborar el Índice de Impunidad del CPJ:

  • Los 14 países que figuran en el índice, sumados, representan el 83 % de los asesinatos no resueltos cometidos en todo el mundo durante el decenio que termina el 31 de agosto de 2015.
  • Nueve de los 14 países del índice de impunidad han aparecido cada año desde que el CPJ comenzó a publicar el análisis anual en 2008, lo cual demuestra la persistencia del ciclo de violencia e impunidad.
  • Aproximadamente el 96 % de las víctimas son periodistas locales. La mayoría informaba sobre la política y la corrupción en sus países natales.
  • Las amenazas con frecuencia anteceden a los asesinatos. En al menos cuatro de cada 10 asesinatos de periodistas, las víctimas habían denunciado amenazas, las cuales casi nunca son investigadas por las autoridades.
  • Casi la tercera parte de los periodistas asesinados fueron capturados antes de su muerte, y la mayoría de ellos fueron torturados --un intento evidente de transmitir un mensaje intimidatorio a los medios--.
  • Grupos políticos, entre ellos facciones armadas, son los sospechosos de perpetrar el 46 % de los casos de asesinato, un aumento del 6 % en relación con el índice de 2014. Funcionarios gubernamentales y militares son considerados los principales sospechosos en casi el 25 % de los casos.
  • En solamente el 2 % de los casos los autores intelectuales son apresados y enjuiciados.
  • La mitad de los países que figuran en el índice de impunidad --Afganistán, Bangladesh, Nigeria, India, Sudán del Sur, Somalia y Siria-- no proporcionaron ninguna información actualizada sobre las investigaciones de asesinatos de periodistas para el más reciente informe bienal (2014) sobre impunidad del director general de la UNESCO, el organismo de la ONU que tiene el mandato de promover la libertad de expresión, lo cual demuestra la ausencia de rendición de cuentas a escala internacional.

Para consultar una explicación en detalle de la metodología del CPJ, haga clic aquí.


El periódico de Sudán del Sur Juba Monitor informa sobre la muerte de Peter Julius Moi, quien fue asesinado a balazos en agosto. Una serie de asesinatos de periodistas han colocado en el índice de impunidad a esta nación, que hace poco obtuvo la independencia. (AFP/Samir Bol)

El índice

A continuación figuran los 14 países donde por lo menos cinco periodistas han sido asesinados sin que se haya condenado siquiera a un solo autor material. El índice abarca el período del 1 de septiembre de 2005 al 31 de agosto de 2015.


Los restos de un auto que pertenecía a Yusuf Ahmed Abukar, quien murió a consecuencia de un atentado con explosivos en junio de 2014. Desde 2008, al menos 30 periodistas han sido asesinados en Somalia sin que haya habido ninguna consecuencia para los responsables de los crímenes. (AP/Farah Abdi Warsameh)

1 Somalia

No ha pasado un solo año del último decenio en que no fuera asesinado un periodista en Somalia, país devastado por la guerra civil y que figuró por primera vez en el índice en 2008. Al menos 30 periodistas han sido asesinados en el período abarcado en el índice sin que los perpetradores hayan sentido las consecuencias. La mayoría de los periodistas fueron blanco de los islamistas radicales de Al-Shabaab, quienes durante muchos años han amenazado y agredido a periodistas en relación con la cobertura informativa de las actividades del grupo. Aunque el gobierno ha atribuido el problema de la impunidad a la inestabilidad política y a la carencia de recursos provocada por dos décadas de guerra civil, los periodistas sostienen que las autoridades no realizan siquiera investigaciones básicas cuando se asesina a un periodista. En abril, sujetos armados no identificados irrumpieron de noche en el hogar de Daud Ali Omar y lo mataron a él y a la esposa mientras dormían. Daud era productor de una radioemisora privada que simpatizaba con el gobierno, y los periodistas locales y la policía afirman que sospechan que miembros de Al-Shabaab fueron los autores.

Puntaje en el índice de impunidad: 2.857 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el segundo puesto con un puntaje de 2.549


2 Iraq

Por primera vez desde que el CPJ comenzó a elaborar el índice de impunidad, Iraq no fue el país con el peor historial. Las cifras de asesinatos no resueltos continúan siendo sobrecogedoras --84 periodistas han sido asesinados con absoluta impunidad durante el último decenio, mucho más que cualquier otro país-- pero la violencia letal contra la prensa, si bien sigue siendo frecuente, ha disminuido desde sus niveles máximos en 2006 y 2007, cuando un total de 55 periodistas fueron asesinados. Se cree que decenas de ataques que van desde el secuestro hasta el asesinato han ocurrido en los territorios controlados por los islamistas radicales del Estado Islámico, pero el férreo control que el grupo ejerce sobre la información ha impedido que el CPJ haya podido confirmar la mayoría de estos ataques y haya incluido a tales víctimas en esta lista, un hecho que contradice la aparente mejora de Iraq. En un sólo caso de Iraq se ha logrado cierto grado de justicia, y tuvo lugar en la región autónoma de Kurdistán. En octubre de 2014, un juzgado de lo penal sentenció a pena de muerte a un acusado del asesinato de Kawa Garmyane, jefe de Redacción de una revista mensual de Kurdistán, hecho ocurrido en 2013. Aunque la condena, la primera de Iraq, es un gran avance en el combate contra la impunidad, el caso sufrió un revés en enero del presente año cuando el mismo tribunal absolvió al comandante militar acusado de ordenar el asesinato.

Puntaje en el índice de impunidad: 2.414 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 1 con un puntaje de 3.067


3 Siria

Siria, país asolado por la guerra, pasó del quinto al tercer puesto. Once periodistas han sido asesinados desde 2012, todos con absoluta impunidad. Con cada vez mayor frecuencia, la violencia contra la prensa se emplea en Siria no solamente como un medio para controlar el tratamiento informativo sino como una táctica propagandística. Los islamistas radicales del Estado Islámico han decapitado a tres corresponsales extranjeros desde agosto de 2014, y han filmado los macabros actos para difundirlos en las redes sociales. Al mismo tiempo, los periodistas locales que cubren el devastador conflicto en sus propias comunidades son blanco frecuente de represalias no solamente por parte de grupos de islamistas radicales, sino también por parte de las fuerzas de seguridad y los rebeldes sirios. Siria es el país más peligroso del mundo para el ejercicio del periodismo. Desde que el conflicto interno comenzó en 2011, al menos 85 periodistas han muerto a consecuencia del fuego cruzado, han caído mientras realizaban coberturas peligrosas o han sido asesinados.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.496 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 5 con un puntaje de 0.313


4 Filipinas

Aunque Filipinas ha pasado del tercer al cuarto puesto en el índice de impunidad, sigue siendo el único país de los cinco primeros con el peor historial de impunidad que no está inmerso en un conflicto interno y en aguda inestabilidad política. Se han cometido al menos 44 asesinatos de periodistas con absoluta impunidad desde septiembre de 2005; se han cometido siete durante la gestión del actual presidente Benigno Aquino III. La justicia para las 32 víctimas pertenecientes al gremio periodístico y otras 26 víctimas asesinadas en la masacre de Maguindanao, en 2009, parece más distante que nunca. Todavía no se ha condenado a nadie por el crimen y, tras seis años de dilatados procesos judiciales, el sospechoso de la autoría intelectual hace poco ha muerto de causas naturales. La condena impuesta en 2013 al pistolero que asesinó al periodista investigativo Gerardo Ortega fue un avance bien recibido, pero los dos antiguos políticos acusados de ordenar el crimen todavía no han sido enjuiciados.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.444 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 3 con un puntaje de 0.527


5 Sudán del Sur

Sudán del Sur se suma al índice de impunidad apenas cuatros años después de convertirse en una nación independiente. Cinco periodistas murieron el 25 de enero de 2015 cuando sujetos armados no identificados emboscaron un convoy oficial en el estado Bahr al Ghazal Occidental de Sudán del Sur. Un total de 11 víctimas murieron en el ataque. Según testigos, las víctimas fueron baleadas y atacadas con machete y posteriormente les prendieron fuego. El CPJ investiga el asesinato de un sexto periodista, el reportero Peter Julius Moi, quien recibió un balazo en la espalda cuando caminaba de regreso del trabajo a su hogar el 19 de agosto de 2015. Las autoridades no han capturado a ninguno de los atacantes involucrados en ambos incidentes. Las muertes sembraron un nuevo grado de intimidación en la asediada prensa de Sudán del Sur. Desde que el conflicto civil estalló en 2013, agentes de seguridad han hostigado a la prensa y han allanado medios de prensa para restringir la cobertura de las actividades de las fuerzas rebeldes, según datos del CPJ. Sudán del Sur se ha convertido en el país con el segundo peor historial de impunidad de África, solamente superado por Somalia.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.420 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Sudán del Sur no ha figurado en ninguna edición anterior del índice


6 Sri Lanka

Sri Lanka pasó del cuarto puesto el año pasado al sexto puesto en el índice de este año. La mejora no se debe a los enjuiciamientos --este estado insular sigue manteniendo un historial perfecto de impunidad en los crímenes de periodistas-- sino al hecho de que ningún periodista ha sido asesinado por su labor informativa desde el cese de la guerra civil en 2009. Hasta el momento, el presidente Maithripala Sirisena, quien ascendió al poder en enero del año en curso, ha demostrado mayor voluntad política para impartir justicia que su antecesor, Mahinda Rajapaksa, durante cuya gestión ocurrieron nueve asesinatos de periodistas, entre ellos los cinco de este período del índice. En mayo, Sirisena se comprometió a reabrir las investigaciones de los asesinatos y desapariciones de periodistas ocurridos durante los últimos 30 años, y designó el caso del asesinato del prominente director de periódicos Lasantha Wickramatunga y el caso de la desaparición del caricaturista Prageeth Eknelygoda como casos prioritarios. Desde entonces, al menos siete oficiales del ejército han sido arrestados en relación con el caso de Eknelygoda. El caso de Wickramatunga y todos los demás asesinatos continúan sin resolverse.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.242 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 4 con un puntaje de 0.443


7 Afganistán

Ninguno de los perpetradores ha sido declarado responsable en ninguno de los cinco asesinatos selectivos que se han cometido en Afganistán en el decenio comprendido en el índice de este año. Entre los casos se encuentra el de Zakia Zaki, quien recibió siete disparos en 2007 por parte de sujetos armados que asaltaron su hogar. Zaki había recibido advertencias de que cerrara la radioemisora independiente que dirigía, la cual informaba sobre cuestiones de derechos humanos y la política local. Los periodistas extranjeros también han sido frecuente blanco de represalias en Afganistán. Por otra parte, tras las elecciones del año pasado que dieron paso al gobierno del presidente Ashraf Ghani Ahmadzai, el primer vicepresidente afgano Abdul Rashid Dostum conmemoró el primer Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas reuniéndose con periodistas y prometiendo apoyar a los medios, según despachos de prensa. No obstante, Dostum también les hizo una advertencia a los periodistas que profanen la religión: “Yo mismo estrangularé a semejante persona”.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.158 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 6 con un puntaje de 0.168


8 México

El puntaje de impunidad de México ha aumentado en más de doble desde su primera inclusión en el índice, en 2008. Un total de 19 periodistas que informaban sobre la delincuencia y la corrupción han sido asesinados con absoluta impunidad durante el último decenio. En 2013 México adoptó una ley que les otorgó a las autoridades federales mexicanas mayor jurisdicción enjuiciar a los responsables de delitos contra periodistas, pero la medida no ha traído como resultado ningún enjuiciamiento, por lo que ha causado decepción entre periodistas y defensores de la libertad de expresión. Desde su adopción, otros seis periodistas han sido asesinados con impunidad. En un aterrador hecho acontecido en julio de este año, el fotógrafo mexicano Rubén Espinosa fue torturado y asesinado en Ciudad de México, ciudad que estaba considerada refugio seguro para los periodistas que enfrentaban amenazas en Veracruz y otros estados dominados por los carteles del narcotráfico. Tras el asesinato, más de 700 escritores firmaron una carta dirigida al presidente Enrique Peña Nieto, en la cual hicieron un llamado para que las autoridades realicen exhaustivas investigaciones de los crímenes contra periodistas. “El crimen organizado, los funcionarios gubernamentales corruptos y un sistema judicial incapaz de enjuiciar a los delincuentes, todos contribuyen a la vulnerabilidad extrema de los periodistas”, rezaba la carta, que el CPJ apoyó.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.152 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 7 con un puntaje de 0.132


9 Pakistán

Las esperanzas de que la condena impuesta el pasado año a seis acusados del asesinato del reportero de televisión Wali Khan Babar representaría una nueva etapa para los periodistas, han disminuido a raíz de nuevos hechos de violencia y del incumplimiento por parte del gobierno de una serie de compromisos contraídos ante el CPJ para enfrentar la problemática de la impunidad. Tres periodistas han sido asesinados desde el período del último índice, con lo cual el total de Pakistán ha ascendido a 22 para el decenio más reciente. Entre los periodistas asesinados se encuentra Shan Dahar, quien fue abatido a balazos mientras investigaba las ventas ilícitas de medicina donada en un hospital local. Salvo el caso de Babar, la impunidad continúa siendo la norma en estos asesinatos y en una serie de recientes ataques no fatales, como por ejemplo el atentado a disparos en el cual resultó gravemente herido el popular presentador de noticias Hamid Mir. Las amenazas contra los periodistas proceden de los organismos militares y de inteligencia, los partidos políticos, los grupos delincuenciales y los islamistas radicales, y los dirigentes locales corruptos. Pakistán es un país foco del Plan de Acción de la ONU sobre la Seguridad de los Periodistas y la Cuestión de la Impunidad, una iniciativa que ha mejorado el diálogo y la coordinación entre la sociedad civil, los medios y el gobierno, pero que no ha conllevado a ninguna reducción significativa en materia de impunidad.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.119 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 9 con un puntaje de 0.123


10 Rusia

La condena impuesta en julio contra el autor intelectual del doble asesinato del abogado de derechos humanos Stanislav Markelov y la periodista de Novaya Gazeta Anastasiya Baburova representó un hecho alentador en medio de un deprimente historial de impunidad pero, con 11 casos no resueltos en el período de este índice, Rusia sigue teniendo el peor registro de todos los países de Europa y Asia Central en materia de enjuiciamiento de los asesinos de periodistas. El caso de Baburova es una excepción; en casi el 90 % de los asesinatos de periodistas en Rusia, nadie es condenado. Esta estadística contradice marcadamente la declaración ofrecida en 2014 por el jefe del Comité Investigativo, Aleksandr Bastrykin, en el sentido de que el 90 % de todos los homicidios en Rusia son resueltos. Los pocos enjuiciamientos que han avanzado, como por ejemplo en el sonado caso de Anna Politkovskaya, hasta el momento solamente han traído como resultado la condena de los autores materiales del crimen --y no de los autores intelectuales--. Otras investigaciones se han estancado. Pese a la promesa personal del presidente Vladimir Putin de llevar a los perpetradores ante la justicia, no se ha arrestado ni a una sola persona por el ataque contra el periodista ambiental Mikhail Beketov, quien falleció en 2013 a causa de heridas sufridas en 2008 cuando unos matones le dieron tal golpiza que lo dejaron en estado de coma. El CPJ ha reclamado que se realice una nueva investigación del ataque, en última instancia fatal.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.076 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 10 con un puntaje de 0.098


11 Brasil

Pese a un creciente historial de condenas, la violencia letal contra los periodistas sigue superando la velocidad de la justicia en Brasil. Con 11 casos no resueltos, el país conservó el mismo puesto en el índice de impunidad que ocupaba el año pasado. En un encuentro con una delegación del CPJ celebrado en mayo de 2014, la presidenta brasileña Dilma Rousseff se comprometió a aplicar “cero impunidad” y a apoyar iniciativas legislativas para someter a la competencia federal los delitos contra la libertad de expresión. Desde entonces, se ha condenado y sentenciado a varios acusados del asesinato, en 2013, de los reporteros de la fuente judicial Rodrigo NetoWalgney Assis de Carvalho. Sin embargo, al igual que sucede con la mayoría de los casos, la rendición de cuentas solamente ha llegado hasta los autores materiales, pero no hasta los autores intelectuales. El enjuiciamiento de los que ordenan el asesinato de los periodistas sigue siendo un desafío clave para romper el ciclo de violencia en Brasil, en particular si se toma en cuenta el hecho de que funcionarios gubernamentales locales son los principales sospechosos en la mayoría de los casos.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.053 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 11 con un puntaje de 0.045


Ofrendas florales colocadas bajo un cartel con la imagen de Niloy Neel en agosto. Neel es el cuarto bloguero que ha sido asesinado con machetes por extremistas en Bangladesh en 2015. (AFP/ Munir uz Zaman)

12 Bangladesh

Una ola de violencia contra blogueros ha vuelto a colocar a Bangladesh en el índice por primera vez desde 2011. Al menos cuatro blogueros bangladesíes fueron asesinados con machete, aparentemente por extremistas islámicos, solamente en lo que va de año, y cinco de las siete víctimas de asesinatos no resueltos de Bangladesh durante el último decenio son blogueros que criticaban el extremismo religioso. Atrevidos ataques contra blogueros como el bangladesí-estadounidense Avijit Roy, quien fue sacado de un rickshaw por atacantes que portaban machetes afuera de una feria del libro en Dhaka, han sido seguidos de un puñado de arrestos, pero en solamente un caso desde 2005, el del periodista Gautam Das, los perpetradores han sido enjuiciados y condenados. La primera ministra Sheikh Hasina y el nominalmente laico partido gobernante Liga Awami han hecho poco para reclamar justicia en estos crímenes, y han permitido que intereses políticos se impongan a la ley. Un colega declaró al CPJ: “A las autoridades parece preocuparles más lo que están escribiendo los blogueros que perseguir a sus asesinos”. A raíz de este terror desenfrenado, varios blogueros han huido y se han exiliado.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.044 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Bangladesh no figuró en el índice de 2014


13 Nigeria

Con cinco asesinatos no resueltos, Nigeria ocupa un puesto en el Índice de Impunidad del CPJ por tercer año consecutivo. Al menos dos periodistas han sido asesinados por individuos afiliados a Boko Haram, según datos del CPJ, mientras que otros, como el prominente director de noticias Bayo Ohu, fueron asesinados en relación con sus informaciones periodísticas sobre la política local. Ohu fue ultimado a balazos en la entrada de su hogar en 2009; en 2012, tres acusados fueron absueltos del crimen después de que la policía no presentó ninguna prueba en contra de ellos. Nigeria no ha respondido a las solicitudes del director general de la UNESCO, el organismo de la ONU que tiene el mandato de promover la libertad de prensa, sobre el estado judicial de éste y varios otros casos de asesinato de periodistas. En junio de 2015, el CPJ le escribió al entonces presidente electo Muhammadu Buhari y le pidió que marcara distancia de su antecesor, Goodluck Jonathan, convirtiendo en una prioridad el enjuiciamiento de los asesinos de periodistas.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.028 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 12 con un puntaje de 0.030


14 India

De los 11 asesinatos de periodistas que el CPJ ha dado como casos confirmados por su relación con el trabajo periodístico en el último decenio en India, todos han sido cometidos con absoluta impunidad, por lo cual India vuelve a ocupar un puesto en el índice de impunidad por octavo año consecutivo. Casi todas las víctimas informaban sobre la corrupción o la política, como el periodista freelance Jagendra Singh, quien murió a consecuencia de quemaduras en junio. Singh informaba sobre la política y sobre actividades de explotación minera ilícitas en Uttar Pradesh. En una declaración otorgada antes de morir, el periodista afirmó que la policía le había prendido fuego a instancias de un ministro del gobierno local. La implacable impunidad que impera en India está fomentando un clima cada vez más peligroso para el ejercicio del periodismo. Unos días después del atentado contra Singh, otro periodista fue golpeado y arrastrado tras una motocicleta, y un periodista de Bengala Occidental desapareció, entre otros ataques. El Consejo de la Prensa de India, un organismo creado por ley oficial, ha hecho un llamado a favor de un apagón informativo de dos minutos el 2 de noviembre en protesta contra la impunidad en los recientes ataques contra periodistas.

Puntaje en el índice de impunidad: 0.008 casos no resueltos de asesinato de periodistas por millón de habitantes

Año anterior: Ocupó el puesto 13 con un puntaje de 0.006


Metodología

El Índice de Impunidad del CPJ calcula el número de asesinatos no resueltos de periodistas como un porcentaje en relación con la población de cada país. Para este índice, el CPJ examinó asesinatos de periodistas que ocurrieron entre el 1 de septiembre del 2005 y el 31 de agosto del 2015 y que permanecían sin resolución. Únicamente aquellas naciones con cinco o más casos no resueltos fueron incluidas en este índice.

El CPJ define como asesinato todo ataque deliberado contra un periodista en específico en relación con el trabajo de la víctima. Los asesinatos constituyen casi el 70 % de las muertes entre periodistas relacionadas con su labor, según datos del CPJ. Este índice no incluye casos de periodistas caídos en combate o mientras realizaban tareas peligrosas como la cobertura de protestas callejeras.

Los casos son considerados no resueltos cuando no se ha obtenido condena alguna. Los casos en que algunos acusados, aunque no todos, han sido condenados, son clasificados como impunidad parcial en la exhaustiva base de datos del CPJ sobre casos de periodistas asesinados en el cumplimiento de la profesión periodística. Los casos en que los acusados de la autoría material del crimen murieron durante la captura por parte de las autoridades, también se clasifican como impunidad parcial. El índice solamente analiza los asesinatos que se han cometido con absoluta impunidad, y no incluye aquellos casos donde se ha logrado justicia parcial. Los datos de población de los Indicadores Mundiales para el Desarrollo de 2014 del Banco Mundial se utilizaron para calcular el puntaje de cada país.


Tabla estadística

Lugar Nación Casos no resueltos Población (en millones)* Puntaje
1 Somalia 30 10.5 2.857
2 Iraq 84 34.8 2.414
3 Siria 11 22.2 0.496
4 Filipinas 44 99.1 0.444
5 Sudán del Sur 5 11.9 0.420
6 Sri Lanka 5 20.6 0.242
7 Afganistán 5 31.6 0.158
8 México 19 125.4 0.152
9 Pakistán 22 185.0 0.119
10 Rusia 11 143.8 0.076
11 Brasil 11 206.1 0.053
12 Bangladesh 7 159.1 0.044
13 Nigeria 5 177.5 0.028
14 India 11 1295.0 0.008

CPJ's Impunity Index is compiled as part of the organization's Global Campaign Against Impunity, which is made possible thanks to generous support from the Leon Levy Foundation.

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