Desde el regreso del presidente Donald Trump al poder, la aplicación de las leyes migratorias en Estados Unidos se ha acelerado drásticamente, creando nuevos y serios obstáculos para los periodistas que cubren el impacto de estas políticas en las comunidades locales. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) ha documentado el uso de las autoridades migratorias para perseguir a reporteros, incluidos periodistas que se encontraban legalmente en el país al momento de su detención —como Mario Guevara y Estefany Rodríguez—, como parte de un patrón más amplio que genera un efecto inhibidor sobre la libertad de prensa.
Esta amenaza va más allá de la aplicación de las leyes en el terreno. La administración Trump ha propuesto reducir la duración de las visas I, el tipo de visa que utilizan los periodistas extranjeros para trabajar en Estados Unidos. CPJ ha advertido que esta medida crearía un marco propicio para la censura al vincular el acceso de la prensa a la aprobación del gobierno. Con la Copa Mundial de la FIFA 2026 atrayendo a miles de periodistas y trabajadores de medios acreditados por la FIFA a Estados Unidos, CPJ ha instado a quienes viajen para cubrir el campeonato a tener presente que las credenciales de prensa no los protegerán de posibles detenciones, inspecciones o actos de hostigamiento por parte de las fuerzas del orden, incluso en la frontera.
Periodistas que sirven a comunidades hispanohablantes e inmigrantes, como Maritza Félix, fundadora del medio independiente y sin fines de lucro Conecta Arizona, suelen enfrentar escrutinio tanto por su labor periodística como por sus profundos vínculos personales con las comunidades que cubren.
Félix conversó con CPJ sobre su misión de informar y empoderar a las comunidades hispanas, migrantes y fronterizas de Arizona, los riesgos que enfrentan los periodistas en su comunidad y la forma en que las redacciones locales se están adaptando a un entorno político cada vez más hostil para la prensa.
Esta entrevista ha sido editada por razones de extensión y claridad.
¿Cuáles han sido los mayores desafíos para cubrir la inmigración en su comunidad en medio de la ofensiva migratoria de la administración Trump?
Internamente, dirigimos un equipo en el que cada persona tiene una experiencia migratoria distinta mientras cubre historias relacionadas con la inmigración en Estados Unidos. Todo el equipo está autorizado para trabajar en el país. Pero cuando se cubre inmigración sin ser ciudadano estadounidense, eso puede generar vulnerabilidades. Estas cuestiones están presentes cuando definimos nuestras prioridades editoriales y la cobertura.
Además, esta administración no solo está cambiando leyes; también está modificando políticas y procedimientos, lo que deja mucho espacio para malentendidos, información errónea y desinformación. Todo cambia tan rápido que incluso los abogados especializados en inmigración no siempre están al día con las novedades, lo que a veces los hace reacios a conceder entrevistas.
Y las comunidades que cubrimos ya no actúan como antes debido al clima político actual. Saben que cada vez que salen de casa, muestran su rostro en público o participan en alguna actividad, pueden ponerse en riesgo a sí mismas o a sus familias.
Hay que recordar que Arizona es un estado fronterizo, por lo que nuestra experiencia con la inmigración ha sido distinta a la de otros estados. Compartimos una frontera, familias, vínculos; la gente cruza de un lado a otro para trabajar, estudiar o recibir atención médica. La interacción con las autoridades migratorias es diferente a la que se vive en otras partes del país.
También tenemos una larga historia cubriendo temas relacionados con la inmigración [que anteceden a la actual administración]. En 2010, con la SB 1070*, comenzamos a alertar sobre los riesgos que enfrentaban las comunidades inmigrantes y sobre cómo cubrirlas de manera segura ante una legislación que las hacía especialmente vulnerables.
Nota del editor: La SB 1070, promulgada en Arizona en 2010, exige que las agencias policiales estatales y locales verifiquen el estatus migratorio de las personas con las que interactúan y convierte en delito estatal carecer de documentación migratoria adecuada.
¿Cuál es su enfoque para cubrir esta ofensiva cuando tantos de sus reporteros se ven afectados, directa o indirectamente, por estas políticas?
Sí. Antes, cada vez que íbamos a cruzar la frontera, pasar por un puesto de control o cubrir una protesta, los consejos eran algo así como: “Pónganse protector solar y carguen el teléfono”. Ahora tomamos muchas más precauciones.
El acceso a la información se ha vuelto más difícil. Antes teníamos contactos más cercanos dentro de agencias como ICE y la Patrulla Fronteriza. Ya no. Ahora tenemos que enviar preguntas por correo electrónico. Y las respuestas que recibimos son muy “políticamente correctas” [alineadas con las políticas de la administración Trump]. No nos proporcionan más información que la estrictamente solicitada; a veces ni siquiera responden, y otras veces pueden tardar semanas o meses en hacerlo.
Vea más información sobre las recomendaciones de CPJ para cruzar fronteras aquí.
¿Cambió su evaluación de riesgos después de la detención de Mario Guevara?
Sí y no. Las protestas contra la SB 1070 fueron una especie de anticipo de la actual ofensiva migratoria. Las políticas del sheriff del condado de Maricopa, Joe Arpaio, quien se autodenominaba “el sheriff más duro de Estados Unidos”, nos prepararon para lo que estamos viviendo ahora. Es como tener a Arpaio en esteroides en la Casa Blanca.
También hemos estado realizando capacitaciones en seguridad. Estamos tratando de capacitar no solo al equipo de Conecta Arizona, sino a todos los periodistas del ecosistema informativo local, desde Flagstaff hasta México.
Nota del editor: Arpaio fue sheriff del condado de Maricopa entre 1993 y 2017.
En su comunidad, ¿cuál diría que ha sido la historia relacionada con inmigración de mayor impacto?
Muchas conversaciones difíciles surgieron después de las muertes de Renée Good y Alex Pretti. Como ambos eran ciudadanos estadounidenses, la sociedad se vio obligada a debatir sobre el uso excesivo de la fuerza en el contexto de la aplicación de las leyes migratorias. Pero para nosotros eso no era nada nuevo. Recordamos el caso de un niño mexicano que fue asesinado en México por agentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense.
La cobertura de las muertes de Good y Pretti, así como de otras acciones migratorias, también ha impulsado nuevas conversaciones dentro de la comunidad latina en Arizona, especialmente entre quienes decían querer más seguridad y ahora consideran que lo que está ocurriendo en Arizona y en el resto del país ha ido demasiado lejos.
¿Qué le gustaría que cambiara en el discurso sobre la cobertura migratoria? ¿Le frustra la manera en que actualmente se informa sobre inmigración?
Me gustaría ver más historias que humanicen la experiencia migratoria. En septiembre del año pasado lanzamos un proyecto llamado Mosaicos. Muestra de cerca la belleza de nuestras comunidades inmigrantes en la vida cotidiana, a través de ensayos fotográficos sobre taquerías, tatuadores, barberos y grupos de ballet folclórico. Forma parte de un esfuerzo por recuperar la narrativa y demostrar que la cobertura migratoria no tiene que centrarse únicamente en el dolor y el sufrimiento; también puede hablar de belleza y éxito.
Con tantas otras cosas ocurriendo en el país, esto podría parecer un tema de nicho. ¿Por qué debería importarle a la gente la seguridad de los periodistas, especialmente de quienes sirven a comunidades de habla hispana?
Alguien me dijo una vez: “Yo no crucé la frontera; la frontera me cruzó a mí”. Esa frase se ha convertido en un mantra para gran parte de la participación cívica que hemos visto en Arizona. La cobertura migratoria es importante porque afecta a nuestros vecinos, a nuestras familias y a nuestro país. Somos parte de esta comunidad. Somos parte de este país. No nos vamos a ir a ningún lado.
Es importante no olvidar a personas como Mario Guevara y Estefany Rodríguez. Fueron de los primeros, pero estoy convencida de que no serán los últimos en enfrentar consecuencias por su cobertura de temas migratorios.
Escucha a Félix conversar con Jose Zamora, director para las Américas del CPJ, y Maria Hinojosa en Latino USA aquí.
