Informe especial: Con crónicas sobre Cuba, los blogueros ofrecen nueva esperanza

Una vibrante cultura de blogueros independientes está surgiendo en Cuba. Blogs periodísticos están explorando importantes temas económicos y sociales. ¿Habrá una nueva embestida del gobierno cubano o se trata del amanecer de una nueva era? Por Carlos Lauría y María Salazar Ferro

10 de Septiembre 2009

Laritza Diversent, abogada de La Habana, explora temas legales en su blog, Las leyes de Laritza. (Fotografía familiar)
Leer a diario las páginas de Granma era una experiencia frustrante para Laritza Diversent, a quien le parecía que el periódico, órgano oficial del Partido Comunista, ignoraba sus necesidades y tergiversaba su realidad. La experiencia convenció a la abogada de 28 años, radicada en La Habana, a comenzar un blog; un sitio dónde, según ella, puede expresar las frustraciones y la impotencia del pueblo cubano, al igual que sus alegrías y aspiraciones.

“Ese espacio también es de miles de jóvenes que intentan explicarse muchas cosas, que quieren otras alternativas, que sueñan tener un futuro”, indicó Diversent. “Es la oportunidad de decir lo que piensas, aún sintiendo miedo”.

A pesar de grandes obstáculos legales y técnicos, un creciente número de blogueros cubanos ha prevalecido sobre las fuertes restricciones al uso de Internet impuestas por el gobierno, logrando difundir noticias de la isla y opiniones en línea. Los blogueros, en su mayoría jóvenes de profesiones diversas, han abierto un espacio nuevo para la libertad de expresión en Cuba, mientras que brindan un rayo de esperanza para el renacimiento de ideas independientes dentro del cerrado sistema cubano.

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Por lo menos 25 blogs independientes, periodísticos y actualizados en forma regular están siendo producidos por escritores cubanos, según el análisis del CPJ. Existen, además, alrededor de 75 blogs independientes enfocados en noticias o reportajes que responden a intereses más personales o familiares. Además, unos 200 blogs con aprobación oficial son producidos por periodistas que trabajan en los medios estatales, según el sitio Web de la Unión de Periodistas de Cuba.

El surgimiento del blog independiente cubano tuvo origen a comienzos de 2007, cuando aparecieron los primeros blogs escritos bajo seudónimos. Defensores de la libertad de prensa y periodistas cubanos coinciden en señalar a Yoani Sánchez, de 34 años, como la pionera de esta comunidad de blogueros. Sánchez, quien empezó a bloguear en abril de 2007, fue la primera en utilizar su firma. Su blog, Generación Y, y otros seis están colgados en el portal alemán Desde Cuba, un sitio, según su página de introducción, “para el ejercicio del periodismo ciudadano” dónde se puede “dar visibilidad a las opiniones que no encuentran un espacio en los medios oficiales cubanos ni en otras publicaciones condicionadas por requerimientos políticos”.

Puede parecer sorprendente que una cultura de blogueros haya surgido en un lugar dónde solo una ínfima parte la población tiene computadoras personales o acceso a Internet. Sin embargo, los cubanos tienen una larga tradición de periodismo en línea. Las raíces del periodismo cubano de Internet pueden hallarse en el movimiento de la prensa independiente que surgió a mitad de la década de los noventa y se expandió hasta la actualidad. A través de herramientas periodísticas básicas para hacer reportajes, los escritores enviaban sus notas por teléfono o fax a sitios Web en los Estados Unidos o Europa dónde se publicaban. Muchos fueron encarcelados en una embestida masiva del gobierno en 2003, y en la actualidad permanecen entre rejas.

El escritor Manuel Vázquez Portal, quien fue encarcelado durante la embestida de 2003 antes de ser liberado y enviado al exilio un año después, afirmó que existe un vínculo estrecho–al igual que notables diferencias–entre el movimiento de la prensa independiente de su generación y la nueva comunidad de blogueros de 2009.

Una nueva generación
A diferencia de la prensa independiente de los años noventa, compuesta en su mayoría por activistas de la oposición con fuertes opiniones políticas, los blogueros de hoy han marcado sus diferencias tanto del gobierno como de la disidencia, según Vázquez Portal y otros.

Ya sea de forma deliberada o no, los blogueros han sido astutos al no desafiar abiertamente al gobierno cubano, indicó Daniel Erikson, analista del Diálogo Interamericano, un centro de estudios radicado en Washington. “Sus blogs no han sido duros críticos del sistema o gobierno cubanos, más bien han sido espacios para intercambiar información y puntos de vista”, explicó.

Los blogs periodísticos examinan temas como la escasez de comida, los problemas en la salud, la educación y la vivienda. Arriba, un mercado público en La Habana. (AP/Javier Goleano)

Los blogueros están radicados principalmente en La Habana, dónde es más fácil acceder a computadoras e Internet que en el interior de la isla. En su mayoría jóvenes de entre 20 y 30 años de edad, son periodistas, estudiantes, profesores, abogados, artistas, fotógrafos y músicos. Algunos escriben bajo seudónimos aunque la mayoría firma con su nombre y apellido. Un análisis del CPJ de 25 blogs periodísticos encontró que están dedicados a examinar de manera crítica los problemas diarios de los ciudadanos cubanos como la falta de comida, la salud y la educación, los problemas de viviendas y la falta de acceso a Internet. Algunos escriben crónicas deportivas o de arte, y un puñado está dedicado a comentarios políticos. Diversent orienta su blog, Las Leyes de Laritza, hacia temas jurídicos para “tratar de educar a otros cubanos sobre el sistema legal del país”.

Los blogs periodísticos tratan temas que permanecen ampliamente inexplorados en la prensa oficial. En Cuba, la prensa oficial ha sido tradicionalmente la única fuente de información para la mayoría de los ciudadanos. La Constitución cubana otorga al Partido Comunista el derecho a controlar los medios de comunicación y reconoce a la libertad de prensa únicamente como “conforme a los fines de la sociedad socialista”. El gobierno tiene propiedad y control sobre todos los medios: cinco canales nacionales de televisión y varias estaciones regionales; dos agencias de noticias; una estación internacional de radio (Radio Habana Cuba); seis estaciones de radio nacionales y varias decenas de estaciones provinciales; por lo menos cuatro sitios Web; dos diarios nacionales, Granma y Juventud Rebelde; el semanario nacional Trabajadores; y varias publicaciones provinciales. Estos medios operan bajo la supervisión del Departamento de Orientación Revolucionaria del Partido Comunista que desarrolla y coordina las estrategias de propaganda oficiales. Algunos cubanos escuchan transmisiones de onda corta de las estaciones de radio financiadas por el gobierno de los Estados Unidos, Radio Martí y La Voz de América, al igual que estaciones de radio europeas, según las investigaciones del CPJ.

Los blogueros enfrentan diversas limitaciones legales, económicas y tecnológicas. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas y del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, cerca al 13 por ciento de la población cubana tiene acceso a Internet, aunque periodistas independientes insisten que ese número está inflado. Sin embargo, a juzgar sólo por las cifras del gobierno, Cuba tiene el índice más bajo de acceso a Internet en las Américas.

La compra de computadoras personales estaba restringida hasta 2008 cuando el nuevo presidente, Raúl Castro, emprendió una serie de reformas económicas. En mayo de ese año, el gobierno autorizó la venta a los consumidores de bienes electrónicos como computadoras personales, reproductores de DVDs y teléfonos celulares–todos productos que hasta entonces se les había prohibido comprar a los cubanos. No obstante, el precio de los aparatos electrónicos sigue siendo prohibitivo para el cubano de a pie.

Para la gran mayoría de cubanos, el acceso privado a Internet sigue estando restringido por ley. La Resolución 180 de 2003 permite obtener acceso individual a Internet únicamente a personas con Pesos Convertibles Cubanos (CUC)–una de las formas monetarias generalmente usadas por extranjeros. El proveedor de Internet ETECSA, propiedad del gobierno, debe aprobar todas las conexiones. Así, en la práctica, el acceso individual a la Web está restringido en gran parte de los extranjeros, intelectuales con vínculos gubernamentales, altos funcionarios, ciertos médicos en los hospitales, académicos en las universidades y compañías que son propiedad del gobierno. Además se necesita una clave expedida por el gobierno para acceder a la Web a través del proveedor de Internet del Estado. Pero como con la mayoría de las mercancías en Cuba, las claves pueden conseguirse a precios elevados en el mercado negro.

No parece extraño, por lo tanto, que el bloguero de La Habana Iván García Quintero describa “el proceso de conectarse [a Internet] en Cuba como una onda kafkiana”. Los blogueros pueden entrar a Internet en cafés, universidades y sedes diplomáticas. Los hoteles se convirtieron en otra opción en 2008 cuando el gobierno levantó las restricciones que les prohibían a los ciudadanos acceso a lugares turísticos. Pero hasta en estos sitios, los blogueros cubanos deben enfrentarse a impedimentos prácticos y económicos. Las conexiones son sumamente lentas–periodistas extranjeros señalan que puede tardar hasta una hora para enviar dos correos electrónicos –y son muy costosas. Una hora de Internet en un hotel o cibercafé puede costar hasta 260 pesos (US$6), alrededor de la tercera parte del salario mensual promedio de un cubano. Según los blogueros, la intranet cubana es una alternativa menos costosa que, sin embargo, sólo permite acceso limitado al correo electrónico y a un puñado de sitios Web cubanos.

La embajada holandesa y la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana también ofrecen computadoras y acceso a Internet. Aunque algunos blogueros utilizan estas sedes diplomáticas, muchos expresan su preocupación ya que tener contacto con funcionarios extranjeros puede ser interpretado como una vinculación con los partidos de la oposición.

El gobierno cubano no ha puesto en práctica un sistema tan sofisticado de censura en la Web como el que utiliza China, aunque sí ha promulgado un marco regulatorio fuertemente represivo. Es uno de los pocos países en las Américas con reglas específicas de censura que, como describe el Decreto 2009 de 1996, pretenden garantizar “los intereses de la defensa y la seguridad del país”. Como con los medios tradicionales, constitucionalmente controlados por el Partido Comunista, la información en línea está restringida por una comisión interministerial encargada de regular “el uso de la información procedente de dichas redes informáticas de alcance global” y asegurar la ciber seguridad y defensa del país. Las actividades en línea están reguladas por la Resolución 179 de 2008 del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones. Según el Artículo 19, los proveedores de servicios de Internet deben “adoptar las medidas necesarias para impedir el acceso a sitios cuyos contenidos sean contrarios al interés social, la moral y las buenas costumbres; así como el uso de aplicaciones que afecten la integridad o la seguridad del Estado”.

Los costos son altos y las conexiones son lentas en los cibercafés del gobierno. Además, acceso a ciertos sitios Web está bloqueado. (Reuters/Claudia Daut)

Según Elizardo Sánchez Santa Cruz, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional en La Habana, los cubanos no pueden acceder a sitios dónde se tratan temas relacionados con la disidencia o la democracia en Cuba. Sin embargo, muchos blogs independientes no están completamente bloqueados, explicó Oscar Espinosa Chepe, un periodista freelance quien fue excarcelado y bloguea, en forma ocasional, sobre temas económicos para Desde Cuba. En su lugar, el gobierno cubano cuenta con obstáculos prácticos, como el alto costo de Internet, para desalentar la lectura de blogs, agregó. “Cuando acceder a Internet es tan caro, la mayoría de la gente prefiere mirar su correo que tratar de bajar o leer blogs”, detalló Espinosa Chepe.

Varias fuentes del CPJ indicaron que el gobierno emplea a estudiantes de informática para monitorear el contenido de los blogs independientes. García Quintero los llama “una especie de policía cibernética. … Si pueden dar con la clave o con el código del blog tratan de desarmarlo”. Yoani Sánchez, por ejemplo, denunció a finales de 2008 que su blog había sido jaqueado y bloqueado por varios días. Otras fuentes también revelan que el monitoreo del gobierno altera las comunicaciones electrónicas. Laura Pollán, activista de derechos humanos y esposa del periodista independiente encarcelado Héctor Maseda Gutiérrez, señaló al CPJ en 2008 que su cuenta de correo electrónico había sido interferida como parte de la continua vigilancia  que el gobierno ejerce sobre su familia.

A pesar de todas estas limitaciones, los blogueros cubanos aún encuentran formas de subir sus artículos a la Web. Escriben en casa con computadoras personales (algunas armadas con distintas partes adquiridas en el mercado negro) y guardan la información en memorias flash que llevan a cafés, hoteles o sedes diplomáticas. Algunos señalan que pueden subir la información directamente a los blogs de manera esporádica cuando pueden acceder a ellos desde la isla. Pero la mayoría envía los artículos por correo electrónico a amigos en el exterior quienes los montan a sus respectivos sitios Web. Aún así, los blogueros nunca están seguros de lo que aparece publicado en sus sitios, explicó García Quintero, quien escribe comentarios políticos y sociales. “La semana pasada escribí un post, por ejemplo, que no sé si está colgado”, comentó durante una entrevista reciente. “Muchas veces no puedo ver lo que escribo”.

La mayoría de las entradas de blog reciben decenas de comentarios, en su mayor parte seguidores en el extranjero que dejan mensajes de apoyo, o de visitantes pro-castristas que acusan a los blogueros y cuelgan links que promueven al gobierno. El tráfico de los blogs viene en gran parte de lectores en el extranjero.

De hecho, a causa de los numerosos obstáculos, el conjunto de los cubanos raramente lee los blogs independientes en Internet. “Sabemos que la gran mayoría de nuestros lectores está fuera de Cuba”, detalló Juan González Febles, reportero independiente y traductor que dirige el blog noticioso Semanario Digital Primavera. “Pero porque buscamos informar a los cubanos, a la población, siempre se buscan nuevos canales de distribución para llevarles la información”.

Para poder divulgar sus entradas dentro de Cuba, los blogueros las guardan en CDs o memorias flash que distribuyen a bibliotecas y grupos independientes. Otros imprimen, fotocopian y juntan sus artículos en publicaciones improvisadas que, según González Febles, “se pasan de mano en mano, permitiendo que el pueblo cubano tenga un mejor conocimiento sobre lo que hacen los blogueros”.

Vínculos históricos
Las autoridades no parecen haber encontrado aún una respuesta a la aparición de estos blogueros. Aunque al comienzo les prestaron poca atención, señaló el bloguero Luis Cino, se han mostrado cada vez más represivos. “Las autoridades temen todo lo que amenace el monopolio de la información” detalló Cino, quien escribe el análisis político La Esquina de Cino” en el blog Desde La Habana.

La imagen familiar de Fidel Castro está empezando a desvanecerse. Diversent describe a su generación como “posrevolucionaria”. (Reuters/Enrique De La Osa).

Como método para disputar el impacto que pueden tener los blogueros independientes, el gobierno apoya a blogs oficiales dedicados a la propaganda y a dar una buena imagen de Cuba en el exterior. Dos blogs se han apropiado del nombre “Desde Cuba” con leves variaciones y están colmados de comentarios a favor de Castro y en contra de los Estados Unidos, así como vínculos a sitios Web oficiales del gobierno cubano. Uno de los blogs con más publicidad en los sitios Web cubanos es conocido como Las Reflexiones de Fidel, dónde se recicla una serie de artículos escritos por Fidel Castro Ruz para diarios cubanos desde que renunció a la presidencia.

El gobierno también hace uso de estos sitios para desacreditar a los blogueros independientes a través de acusaciones sin fundamento dónde se les acusa de recibir dinero de grupos de la oposición radicados en el exterior. Algunos blogueros independientes han sido llamados a citatorios, a otros se les han negado visas para viajar al exterior y otros  han sido amenazados con sanciones a menos que dejen de informar, según las investigaciones del CPJ. “He tenido problemas desde que empecé a bloguear hace un año”, indicó Claudia Cadelo, una joven profesora de francés que escribe el blog Octavo Cerco. “Este año, hasta me citó el Ministerio del Interior y ahora siento miedo todo el tiempo”. Cadelo, quien explicó que faltó a su cita en el Ministerio del Interior por una enfermedad, examina en su blog temas de salud, injusticia legal y barreras a la educación.

El gobierno cubano ha mostrado escasa tolerancia hacia las noticias y las opiniones críticas en el pasado, como lo evidencia su dura embestida contra la prensa independiente.

A mediados de los noventa, los escritores icónicos Raúl Rivero y Rafael Solano fundaron las agencias de prensa independientes Cuba Press y Havana Press. Hasta entonces, existía poco periodismo independiente en Cuba. Rivero y Solano se rodearon de un pequeño grupo de individuos que, como los blogueros de hoy, no estaba necesariamente entrenado como periodistas profesionales pero era gente ansiosa por cumplir con el trabajo informativo y ofrecer puntos de vista distintos a los del gobierno. Este pequeño ejército de reporteros, muchos con una larga trayectoria en la disidencia política, comenzó a publicar en medios radicados en el exterior noticias hasta entonces ignoradas por la prensa oficial.

La represión gubernamental pronto se agudizó. En octubre de 1997, Bernardo Rogelio Arévalo Padrón, corresponsal de la agencia de prensa independiente Línea Sur Press en la provincia de Cienfuegos, fue arrestado por publicar informes en el sitio Web Cubanet y en Radio Martí, ambos radicados en los Estados Unidos, detallando como se transportaba carne desde Aguada de Pasajeros, dónde la gente se estaba muriendo de hambre, hacia La Habana para alimentar a la élite política. Un mes después, un juzgado provincial sentenció al reportero a seis años de cárcel por “faltar al respeto” al Presidente Castro y a Carlos Lage, miembro del Consejo de Estado y de Ministros.

Arévalo Padrón fue la primera persona encarcelada por publicar un reportaje en línea que fue luego incluido en el censo anual del CPJ sobre periodistas encarcelados en el mundo. (El periodista fue liberado en 2003 tras cumplir su sentencia completa).

Durante los próximos años, los periodistas independientes sufrieron con frecuencia acoso e intimidación y fueron encarcelados por su trabajo. La represión gubernamental llegó a su máximo en marzo de 2003 cuando las autoridades ordenaron la detención de 75 disidentes, dentro de los cuales se encontraban 29 periodistas independientes que colaboraban para medios de Internet. El siguiente mes, los periodistas recibieron sentencias de hasta 26 años de cárcel por actuar “contra la independencia o la integridad territorial del Estado” y colaborar con los medios extranjeros para “desestabilizar el país”. Veinte periodistas permanecen encarcelados hoy, muchos bajo condiciones inhumanas y lejos de sus familias. Viven con numerosas enfermedades físicas y mentales. (Otros dos periodistas fueron encarcelados desde 2003 y permanecen hasta hoy en prisión).

 

¿El pasado será un preludio?
El hecho que no se haya registrado una fuerte embestida contra los blogueros, advierten los analistas, no excluye la posibilidad de una eventual ofensiva de las autoridades cubanas. Algunos blogueros creen que la franqueza es el mejor remedio para evadir la vigilancia y la persecución. “Al firmar con el nombre, al decir por lo alto las opiniones y al no esconder nada, les desarmamos sus oscuras maniobras de vigilancia,” Sánchez escribió en su blog.

Yoani Sánchez, quien firma su blog, explica que la franqueza puede desarticular los esfuerzos del gobierno para acosar a los blogueros. (CPJ/Monica Campbell)

“Mis amigos creen que estoy tomando un riesgo enorme con mi blog”, explicó Sánchez al CPJ durante una entrevista en 2008. “Pero creo que esta es mi forma de empujar al sistema, aunque sea sólo un poco”.

Algunos analistas explican que el gobierno no alcanza a entender el fenómeno de los blogs porque sus líderes más influyentes tienen en promedio 70 años y no forman parte de una comunidad activa de usuarios de Internet. “Sospecho que las actividades de Raúl Castro están totalmente desconectadas de las de Yoani Sánchez”, explicó Erikson del Diálogo Interamericano. Otros piensan que a las autoridades no les preocupa la blogosfera por la escasa influencia que tiene sobre los ciudadanos cubanos, la mayoría de cuales rara vez se conecta a Internet. Después de todo, subrayó Erikson, los blogs independientes no están siendo utilizados como “herramientas para movilizar a la gente” políticamente.

Claras diferencias generacionales separan a los blogueros de hoy y a sus antecesores del movimiento de la prensa independiente. Muchos de los miembros del movimiento anterior, por ejemplo, apoyaban al Proyecto Varela, una iniciativa de 2001 que proponía un referendo para reformas democráticas y respeto para los derechos humanos básicos. “Nos percibían como a mercenarios trabajando para un poder extranjero”, explicó Vásquez Portal, galardonado en 2003 con el Premio Internacional a la Libertad de Prensa del CPJ. “No pueden usar el mismo pretexto con una persona como Yoani Sánchez, simplemente no tiene sentido”.

El bloguero García Quintero abarca las dos generaciones. Comenzó a trabajar para la agencia de prensa independiente Cuba Press durante el apogeo del movimiento de la prensa independiente. En la actualidad, informa para sitios Web de noticias radicados en el exterior y bloguea para Desde La Habana. Aunque los blogueros contemporáneos son analíticos, tienden a no adherirse a causas políticas específicas, indicó. “La mayoría son personas que no hacen parte de ningún movimiento político de la disidencia, de los partidos políticos de la oposición,” detalló García Quintero. “Son personas que tienen algo que decir y el blog se convirtió simplemente en una herramienta para su libre expresión”.

Pero en medio de las tribulaciones de la actual crisis económica, tener algo que decir acerca de la escasez de comida o los problemas en el sistema de salud podría hacer estallar la ira del gobierno castrista. En julio, Raúl Castro anunció grandes recortes en los gastos del gobierno para resucitar a la lánguida economía del país. Y los blogueros ya están explorando cómo la gente percibe la situación económica–y las acciones del gobierno.

Los blogueros también están desarrollando fuertes lazos a nivel global que podrían tener dos tipos de repercusiones. Sánchez, por ejemplo, ha recibido varios premios, incluyendo una mención especial de la Universidad de Columbia, y ha empezado a colaborar en forma habitual para el blog Huffington Post, radicado en los Estados Unidos. Pero mientras que la atención internacional puede proporcionar a los blogueros protección contra el acoso o el encarcelamiento, el gobierno de Castro ha utilizado en el pasado las relaciones de periodistas con organizaciones extranjeras como razón para una embestida.

Entonces, ¿podría ser el pasado un indicador del futuro? Si los blogueros critican al gobierno de forma más directa, sus riesgos aumentarán sin lugar a duda. El gobierno de Castro se ha mostrado impasible ante las críticas internacionales a las violaciones a los derechos humanos, y sigue manteniendo a 22 personas encarceladas por el simple “crimen” de expresarse libremente.

Pero el surgimiento de blogueros independientes es también evidencia de un cambio generacional, un síntoma de que hasta un país tan aislado como Cuba se está moviendo con lentitud hacia el siglo 21. Después de todo, han pasado más de 50 años desde la Revolución cubana, y la figura omnipresente de Fidel Castro ha empezado a desaparecer. Diversent explicó que ella y sus compañeros blogueros forman parte de “la juventud posrevolucionaria. Crecimos después de la caída del campo socialista”. Es una generación, según ella, sin ataduras a las consideraciones políticas del pasado. “Para nosotros, bloguear es decir y escribir lo que pensamos”.

Carlos Lauría es el coordinador senior del Programa de las Américas. María Salazar Ferro es la investigadora asociada senior del Programa de las Américas.

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