Nueva York,
29 de febrero de 2012--Bladimir Sánchez Espitia, periodista independiente y
activista colombiano, abandonó hoy su ciudad natal con destino a la capital
tras recibir amenazas de muerte relacionadas con un video que subió a YouTube, según
informó la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), radicada en Bogotá. Informes de prensa indicaron que el video mostraba a la
policía antidisturbios desalojando por la fuerza a manifestantes que
protestaban la polémica construcción de una represa hidroeléctrica en el
departamento central de Huila.
"Las autoridades colombianas deben
investigar estas amenazas y adoptas las medidas necesarias para proteger a Bladimir Sánchez Espitia", afirmó Carlos
Lauría, coordinador senior del programa de las Américas. "Es imprescindible que
los periodistas pueden cumplir con su labor informativa y compartir información
sobre temas de interés público sin temor a represalias".
Sánchez indicó
al CPJ que estaba filmando las protestas el 14 de febrero para un documental
independiente sobre el movimiento en contra de la represa hidroeléctrica, que va
a ser construida por la filial colombiana de Endesa, una empresa de energía
española. El proyecto inundaría 21 mil hectáreas de tierra y provocaría el desarraigo
de unas 1.500 personas, según informes de prensa.
El
periodista filmó a la policía antidisturbios utilizando gas lacrimógeno, gas de
pimienta y bombas de humo para desalojar a decenas de pescadores y otros residentes
del sitio propuesto para la represa sobre el Río Magdalena, cerca de la ciudad
de Gigante. El video muestra a un pescador sangrando de un ojo gravemente
herido y otros tirándose al río para evadir a los policías que avanzaban. Estas
escenas se combinan con entrevistas. El video de 14 minutos, que Sánchez envió a varios amigos
y publicó en redes sociales bajo el nombre "El video que el gobierno colombiano
no quiere que veamos", se convirtió en un fenómeno viral. Luego el periodista subió
el video a YouTube, donde ha sido visto por más de 910 mil personas en nueve días.
El 19 de
febrero, luego de que el video fuera distribuido ampliamente, Sánchez recibió
una llamada anónima en la que alguien le acusó de ser un guerrillero y le
advertía que se cuidara, Sánchez indicó
al CPJ. Tres días después, Sánchez fue entrevistado por una radio popular, la W, y
acusó a la policía de utilizar una fuerza abrumadora. Luego de la entrevista, el
periodista recibió otras dos llamadas amenazantes de personas no identificadas. Una de ellas le
señalo: "Lo vamos a desparecer", según informó la FLIP. Sánchez indicó al CPJ que cree que la policía
de Huila es responsable por las llamadas. "Me siento muy inseguro", señaló.
El coronel Juan
Francisco Pelaéz, de la policía de Huila, afirmó a la FLIP que no sabía nada acerca de las
amenazas contra Sánchez. Recomendó que Sánchez presentara una denuncia formal y
afirmó que si las acusaciones fueran comprobadas, el periodista recibiría
protección policial.
David
González, representante de la FLIP, indicó al CPJ que Sánchez decidió abandonar
a Huila indefinidamente por su seguridad y viajó hoy a Bogotá, donde tiene
reuniones programadas con funcionarios del Ministerio del Interior para hablar sobre
su seguridad.
El informe anual del CPJ, Ataques a la Prensa, encontró
que el número de amenazas contra periodistas colombianos aumentó en 2011,
obligando a algunos a trasladarse a otros lugares.

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