Ciudad de Guatemala, 24 de octubre del 2003Una delegación
del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por
sus siglas en inglés) verificó el clima de amenazas e intimidación
que vive la prensa guatemalteca, tras una visita de cinco días
a Guatemala.
La visita del CPJ tuvo como objetivo constatar en el terreno la situación
de la libertad de prensa en Guatemala; solicitar del gobierno guatemalteco
información sobre el estado de las investigaciones de los casos
de amenazas y agresiones contra periodistas; exhortar al gobierno a que
en esta coyuntura electoral garantice la seguridad de los trabajadores
de la prensa para que puedan cumplir con su labor informativa; y manifestar
nuestra solidaridad y la de la comunidad internacional con la prensa local.
La delegación del CPJ, integrada por el coordinador y el investigador
del programa de las Américas, Carlos Lauría y Sauro González
Rodríguez, intercambió impresiones con periodistas, activistas
de los Derechos Humanos, personal de la Misión de Verificación
de las Naciones Unidas para Guatemala (Minugua) y funcionarios del gobierno.
La misión del CPJ fue motivada por una serie creciente de abusos
contra la libertad de prensa en los últimos meses coincidentes
con la delicada coyuntura electoral. El 24 de julio, partidarios del candidato
del oficialista Frente Republicano Guatemalteco (FRG) Efraín Ríos
Montt provocaron serios disturbios en las calles de la capital y hostigaron
a varios periodistas, entre ellos a Héctor Ramírez, quien
murió de un ataque al corazón luego de ser perseguido por
los manifestantes.
Más allá de las agresiones contra periodistas de la capital,
que reciben amplia cobertura por parte de los medios, la delegación
del CPJ pudo comprobar que los riesgos que enfrentan los periodistas son
incluso mayores en el interior del país, donde se encuentran más
desprotegidos que sus colegas de la capital. Dado este panorama, el CPJ
considera que Guatemala se ha convertido en uno de los países de
las Américas más peligrosos para el ejercicio del periodismo.
En lo que va de año, el CPJ ha investigado y documentado amenazas
y agresiones contra los periodistas Pablo Efraín Rax Chub, Alberto
Sandoval, Edgar René Saenz, José Rubén Zamora, Juan
Luis Font, Carmen Judith Morán Cruz, Luis Eduardo de León,
Juan Carlos Torres y Marvin del Cid, entre otros.
En encuentros con periodistas de diferentes medios, el CPJ recogió
información sobre violaciones de la libertad de prensa que van
desde amenazas de muerte anónimas hasta agresiones físicas.
De acuerdo con los casos documentados por el CPJ, los periodistas guatemaltecos
realizan su labor en un clima de hostilidad donde son blanco de amedrentamiento
por parte de políticos corruptos, el narcotráfico y el crimen
organizado, y grupos clandestinos.
Si bien el Presidente Alfonso Portillo Cabrera abandonará el poder
luego de la asunción del nuevo jefe de Estado a comienzos del 2004,
el gobierno tiene la obligación de crear un clima en el cual los
guatemaltecos puedan ejercer plenamente el derecho a elegir sus representantes
de gobierno. Una prensa libre es un componente esencial de cualquier elección
democrática y, a menos que el gobierno tome medidas para garantizar
la seguridad de los periodistas, la legitimidad de los próximos
comicios será cuestionada.
La delegación del CPJ trató estas cuestiones en reuniones
con Marco Antonio Cortez, fiscal especial de delitos contra periodistas
y sindicalistas del Ministerio Público; Marcel Arévalo,
asesor del Ministro de Relaciones Exteriores; y Sergio Morales, Procurador
de los Derechos Humanos.
Cortez expuso sobre el trabajo de la unidad de la Fiscalía que
dirige y los avances registrados en la apertura de investigaciones. Explicó
que, en relación con los sucesos del 24 y 25 de julio, su unidad
ha solicitado antejuicios para altos funcionarios del gobierno, legisladores
del FRG e inclusive del propio Presidente Alfonso Portillo Cabrera.
A pesar de la ausencia de resultados concretos en las investigaciones
de más de 60 casos de amenazas y agresiones contra periodistas
en lo que va del 2003, situación que ha profundizado el clima de
impunidad imperante en el país, el fiscal manifestó su compromiso
en llegar a la profundidad de las investigaciones. Por su parte, el CPJ
planteó al fiscal Cortez la necesidad de llevar las investigaciones
hasta las últimas consecuencias y someter a la justicia a los responsables
de agresiones a periodistas. A partir de la disposición manifestada
por Cortez, el CPJ requerirá en forma periódica información
sobre el estado de las investigaciones realizadas por la fiscalía
especial de delitos contra periodistas y sindicalistas.
En el actual contexto de marcada polarización política y
hostiles relaciones entre gobierno y prensa, el CPJ, al igual que otras
organizaciones de derechos humanos, está preocupado por la posibilidad
de una escalada de violencia que ponga en riesgo el derecho de la sociedad
guatemalteca a mantenerse informada sobre acontecimientos fundamentales
de la vida nacional. En consecuencia, instamos al gobierno guatemalteco
a cumplir con las siguientes recomendaciones:
- Manifestarse pública y enérgicamente a favor de la libertad
de expresión y actuar con firmeza para prevenir actos intimidatorios
contra periodistas.
- Tomar medidas contundentes para poner fin a la impunidad que rodea a las
amenazas y actos intimidatorios contra periodistas, de manera tal que
no queden dudas de la voluntad del gobierno de llevar las investigaciones
hasta las últimas consecuencias.
- Comprometerse a investigar la actuación de grupos clandestinos
armados, desmantelar las actividades de estos grupos y con ello enviar
un mensaje claro a la sociedad de que los actos de violencia no serán
tolerados.
Por último, el CPJ hace también un llamado a los candidatos
a la presidencia de Guatemala a que se abstengan de hacer declaraciones
que puedan ser interpretadas como una luz verde para atacar a los periodistas
que cubren las elecciones.
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