Bogotá, Colombia, 18 de marzo del 2003Individuos
armados dispararon y dieron muerte a un conductor de noticias de radio
esta mañana en la volátil región noreste del país.
El periodista, quien había sido amenazado anteriormente por integrantes
de fuerzas paramilitares de derecha, era también reportero free-lance
del diario más leído de Colombia.
Luis Eduardo Alfonso Parada, de 33 años de edad, fue asesinado
a balazos a las 4: 55 a.m. por dos sujetos armados en la ciudad de Arauca,
cerca de la frontera con Venezuela, mientras ingresaba a la oficina
de Radio Meridiano-70. Dos hombres lo estaban esperando en el lugar
y escaparon en una motocicleta después del ataque, indicó
un vocero de la policía de Arauca.
«Estamos de luto por la muerte de nuestro colega», señaló
Joel Simon, director en funciones del Comité para la Protección
de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). «El
gobierno colombiano debe buscar a los autores de este terrible crimen».
Segundo periodista de la radioemisora en ser asesinado
En junio del 2002, presuntos paramilitares armados dispararon y asesinaron
al dueño de la radioemisora, Efraín Varela Noriega. Varela
había alertado a los oyentes sobre la presencia de fuerzas paramilitares
en la región días antes de ser asesinado.
Alfonso era uno de los conductores de varios noticieros transmitidos
durante el día. Desde octubre, había cubierto el conflicto
armado en el departamento de Arauca como reportero free-lance del diario
El Tiempo, indicó Álvaro Sierra, editor del matutino.
El conflicto, que enfrenta a rebeldes de izquierda contra combatientes
paramilitares y el gobierno, se ha extendido por espacio de casi 40
años.
Alfonso criticaba duramente a todas las partes del conflicto, pero
era particularmente crítico con los paramilitares de las Autodefensas
Unidas de Colombia (AUC), afirmó Miguel Rojas, quien trabajó
con Alfonso en Radio Meridiano-70. Rojas dijo que Alfonso reportaba
con frecuencia y en detalle sobre la actividad paramilitar en la región.
«No se callaba nada», agregó Rojas. «Pienso
que eso fue lo que lo comprometió».
Temiendo por su vida, Alfonso huyó a la capital, Bogotá,
poco después de que Varela fuera asesinado, relató Jorge
Enrique Meléndez, reportero de El Tiempo y amigo de Alfonso,
con quien habló horas antes de que éste fuera asesinado.

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