Por José Luis Gutiérrrez
Antes que nada, mi hondo agradecimiento al CPJ. Porque el pasado 1 de junio de 2010, la Corte Europea de Derechos Humanos de Estrasburgo dictó una sentencia histórica: condenó al Reino de España, a sus tribunales, por violar mi derecho a la libertad de Prensa y Expresión, por quebrantar el Artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales, sentencia que ha supuesto, no sólo para mi, también para la libertad de Prensa, una victoria verdaderamente histórica.