Nueva York, 3 de marzo de 2010—Investigadores del estado de Tabasco deben continuar investigando la desaparición en 2007 del periodista mexicano Rodolfo Rincón Taracena, a pesar de las recientes y publicitadas supuestas confesiones de cinco sospechosos que se encuentran en prisión.
La Procuraduría General de Justicia de Tabasco anunció el domingo que cinco hombres detenidos desde 2007 por narcotráfico confesaron que tres años atrás estuvieron involucrados en el asesinato de Rincón y explicaron a las autoridades dónde podían encontrar los restos del periodista, según información de la prensa local.
Rincón, reportero del diario Tabasco Hoy, desapareció poco después de
escribir historias que identificaban pequeñas tiendas en Villahermosa, la
capital del estado, en las cuales supuestamente se vendía droga ilegalmente,
según la investigación del CPJ. Los sujetos detenidos desde 2007 confesaron que
integrantes de la organización criminal conocida como Los Zetas mató a Rincón
para prevenir que siguiera escribiendo artículos sobre sus operaciones, de
acuerdo con un comunicado de prensa de las autoridades del estado.
El supuesto asesino y autor intelectual del
crimen, identificado en el comunicado de prensa como Roberto Hernández Cruz,
fue asesinado en un enfrentamiento armado con la policía de Tabasco en junio de
2007.
La confesión de los sospechosos llevó a las
autoridades a una búsqueda en una propiedad situada en Tabasco, donde la policía
estatal descubrió los restos calcinados de al menos cinco personas, según el
comunicado. Luego de realizar varios estudios de ADN, las autoridades pudieron
identificar los restos. Según la oficina del fiscal general, Rincón y el resto
fueron descuartizados antes de ser quemados dentro de barriles de metal. Los
investigadores han cerrado el caso sin identificar el cadáver de Rincón.
“Las confesiones en México son poco confiables
y se han registrado numerosas instancias en las cuales los sospechosos fueron coaccionados
mediante torturas e intimidaciones”, dijo Carlos Lauría, coordinador senior del
programa de las Américas del CPJ. “Por esta razón, el caso debe permanecer
abierto hasta que los sospechosos sean condenados en un juicio con base en
evidencia forense y los restos de las víctimas sean identificados en forma
fehaciente. Los periodistas en Tabasco no se sentirán seguros hasta que la
desaparición sea totalmente esclarecida y los responsables del secuestro y
asesinato sean encarcelados”.
Los cinco hombres que supuestamente confesaron
su participación en el asesinato de Rincón actualmente enfrentan acusaciones
adicionales del estado y han sido transferidos a una cárcel federal, según
Eduardo Hernández de la Cruz, vocero de la procuraduría.
Los periodistas de Tabasco Hoy reaccionaron con indignación ante la decisión de las
autoridades de cerrar la investigación y cuestionaron el retraso en hacer públicas
las confesiones. En los primeros días del caso, un editor que prefirió mantener
su nombre en reserva por cuestiones de seguridad, sostuvo que las autoridades
ya habían tratado de subestimar el caso por considerarlo un crimen pasional o
un arreglo de cuentas. El editor indicó que había incluso muy pocos
investigadores asignados al caso y que durante meses se rehusaron a considerar
que el motivo estaba relacionado con el trabajo de Rincón.
Ocho reporteros, incluido Rincón, han desaparecido
en México desde 2005, según una investigación del
CPJ. Muchos de los desaparecidos habían investigado los nexos entre los
funcionarios del Estado y el narcotráfico.

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