• Correa ataca a los medios de prensa y los entes reguladores apuntan contra los medios críticos.
• Legislación sobre medios limitaría la libertad de expresión.
Estadística Clave
3: Días durante los cuales los entes reguladores ordenaron que Teleamazonas suspendiera sus transmisiones.
Tras ser reelecto luego de una victoria aplastante en abril, el Presidente Rafael Correa intensificó sus ataques contra los medios críticos y los calificó de ignorantes y mentirosos. Mientras Correa empleó su programa semanal de radio para atacar a la prensa, su gobierno individualizó a los medios críticos para iniciar acciones regulatorias. Los legisladores debatieron un proyecto de ley sobre medios que limitaría la libertad de expresión. Dos periodistas fueron encarcelados durante el año acusados de difamación.
ATAQUES A LA
PRENSA EN EL 2009
• Prólogo
• Introducción
Análisis Regional:
• En las Américas,
Gran Hermano observa
a los reporteros
Informes por país
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• Estados Unidos
• Venezuela
• En un Vistazo
Correa se mostró tan enfocado
en su disputa con la prensa que agregó un segmento a su programa del sábado por
la mañana, al que denominó “La libertad de de expresión ya es de todos”, con el
fin de transmitir sus diferencias. Entre los medios que fueron a menudo blanco
de sus ataques figuraron los matutinos nacionales El Universo, La Hora, El Comercio y El Expreso, y la cadena de TV Teleamazonas.
El presidente describió a dichos medios como “una cloaca”, “ignorantes” que
“hablan basura”, “sin ética”, “mentirosos”, “mediocres” y “actores políticos
que buscan oponerse al gobierno revolucionario”.
Teleamazonas, una televisora
privada de Quito que critica al gobierno con dureza, se convirtió en el centro
de atención de los entes reguladores oficiales. A fin de diciembre, los entes reguladores ordenaron que
Teleamazonas suspenda sus transmisiones durante tres días tras alegar que la
emisora había “incitado al desorden público” con una nota de mayo que investigaba
el efecto que la exploración de gas natural frente a la isla de Puná, al sur
del país, tendría sobre la industria pesquera local, según informes de prensa.
El Consejo Nacional de
Radio y Televisión (CONARTEL) había citado a la emisora dos veces antes durante
el año. Luego que Teleamazonas transmitiera un comercial sobre corridas de
toros durante un horario de 8.30 p.m. en febrero, CONARTEL citó al canal por
violar la prohibición de transmitir corridas de toros entre 6 a.m. y 9 p.m.,
según informes de prensa y entrevistas del CPJ. Cuando en mayo Teleamazonas puso
al aire una nota informativa que cuestionaba la legalidad de un establecimiento
donde se hacía el escrutinio de los votos en la ciudad costera de Guayaquil,
los entes reguladores
indicaron que había violado el Artículo 58 de la Ley de Radiodifusión, que
prohíbe la transmisión de “noticias, basadas en supuestos, que puedan producir
perjuicio o conmociones políticas o sociales”. La emisora fue multada con
montos nominales solamente en los primeros dos casos. Pero al generarse un
registro de supuestas violaciones durante el año, los entes reguladores pudieron
invocar la suspensión de fin de año.
En sus comentarios
públicos, Correa había impulsado los intentos regulatorios. En agosto, el
presidente pidió a los entes reguladores a que clausuren Teleamazonas luego de que la
emisora transmitiera una grabación en audio de una discusión en el palacio
presidencial sobre cambios constitucionales en 2008, según informes de prensa.
César Ricaurte, director
ejecutivo de Fundamedios, un grupo local de libertad de prensa, indicó que las
embestidas verbales del presidente crearon un clima propicio para que se
registren ataques físicos contra la prensa. En mayo y en diciembre, individuos
no identificados arrojaron explosivos de fabricación casera afuera de las
oficinas de Teleamazonas en Quito, según informes de prensa. No se registraron
heridos. En febrero, atacantes no identificados en Guayaquil dispararon con
armas de fuego contra las oficinas del semanario Mi Pueblo luego de la publicación de una serie de artículos
criticando al gobierno de Correa.
En los últimos meses del año, una comisión
legislativa elaboró un represivo proyecto de ley de comunicaciones que establecería
requisitos educativos para los periodistas, endurecería las sanciones penales
por delitos de prensa y permitiría cierta censura gubernamental. El proyecto de
ley produjo una fuerte oposición por parte del público y de los medios de
prensa y provocó que la Asamblea Nacional pospusiera el debate y se
comprometiera a revisarla en diciembre. El proyecto de ley de comunicaciones es
parte de la legislación que busca implementar una nueva constitución adoptada
por los votantes en 2008. La propia constitución incluye cláusulas que son preocupantes
para los defensores de la libertad de prensa, incluyendo el Artículo 19, que
estipula que el gobierno “regulará la
prevalencia de contenidos con fines informativos, educativos y culturales en la
programación de los medios de comunicación, y fomentará la creación de espacios
para la difusión de la producción nacional independiente”.
El sistema regulatorio también
se vio sometido a una revisión. En agosto, Correa firmó un decreto creando el
Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de Información que, entre
otras cosas, se hizo cargo de las actividades regulatorias tanto de CONARTEL
como del Consejo Nacional de Telecomunicaciones.
El estado retuvo el
control de dos estaciones de televisión, TC Televisión y Gamavisión, que había
confiscado en 2008. El gobierno sostuvo que los dueños de las emisoras tenían
vinculaciones con un grupo empresarial acusado de causar el colapso de la institución
bancaria Filanbanco, en 1998. Los dueños de las emisoras negaron las
acusaciones. El gobierno designó a dos periodistas con vínculos cercanos a
Correa a cargo de las emisoras y señaló que las remataría para recortar los 661
millones de dólares estadounidenses que, en su opinión, se les debía a los
inversores del Filanbanco. Hacia fines de 2009, no obstante, ambas emisoras
seguían bajo control oficial.
Violencia y dificultades
se denunciaron en zonas provinciales. En abril, varios individuos irrumpieron
en las oficinas compartidas por la televisora local Telecosta y la emisora
radial Gaviota en la ciudad norteña de Esmeraldas y destruyeron el equipo de
transmisión de los medios, informó Fundamedios. Según el presidente de
Telecosta, el ataque habría sido en represalia por notas críticas sobre las
autoridades locales. Más tarde ese mes, un grupo de manifestantes en la
provincia sureña de El Oro rodeó las oficinas de la radio local Onda y advirtió
que dejara de criticar el intento de reelección de un alcalde local, según el
Instituto Prensa y Sociedad (IPYS). En mayo, supuestos atacantes del mismo
grupo entraron por la fuerza rompiendo las ventanas de la emisora, rociaron al
edificio con gasolina y le prendieron fuego, informó el IPYS. El edificio
sufrió daños menores.
En el interior del país,
la policía hostigó y detuvo a periodistas locales casi como un procedimiento de
rutina, según defensores de la libertad de prensa. Francisco Farinango, reportero
de la emisora local Radio Intipacho en la región norteña de Pichincha, fue
detenido brevemente en enero mientras informaba sobre una protesta de la
comunidad indígena Tupigachi contra una ley que permite la extracción minera en
su territorio, según grupos de libertad de prensa locales. Ese mismo mes,
Adolfo Caiminagua Herrera, corresponsal en la ciudad sureña de Machala del
matutino nacional Diario Opinión, fue
arrestado mientras fotografiaba a la policía en un centro de votación local.
Israel Díaz, camarógrafo de la televisora local Lago Sistema Televisión en la
provincia de Sucumbíos, fue golpeado por agentes de policía cuando intentaba
cubrir un procedimiento policial de rutina en abril, indicaron estos grupos.
Díaz no fue herido de gravedad, pero su colega Vicente Albán, reportero de la
misma emisora, permaneció detenido durante varias horas.
En junio, el Tribunal Penal
de El Oro sentenció a Milton Nelson Chacaguasay Flores, director de la
publicación semanal La Verdad de la
ciudad de Machala, a cuatro meses de prisión por calumnias. El caso se originó
en una nota de 2007 en la que acusaba al Ministro de Finanzas Francisco Quevedo
Madrid de tener vinculaciones con un hombre acusado de armar un complot de tipo
Ponzi a nivel nacional. Chacaguasay recién había salido de la cárcel cuando se
le impuso la sentencia. Había sido liberado en mayo luego de cumplir una condena
de diez meses de prisión por otra acusación de calumnias.
Un segundo periodista fue
encarcelado por acusaciones de difamación durante el año. Freddy Aponte,
reportero de la emisora de radio Luz y Vida en la ciudad de Loja, al sudoeste
del país, fue liberado en enero luego de cumplir una condena de seis meses.
Había sido condenado por difamar a un ex alcalde.

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