"Instamos al
presidente Chávez y a los otros funcionarios venezolanos a abstenerse de efectuar
acusaciones sin fundamento y comentarios amenazadores que pueden tener un
efecto inhibidor en la prensa", declaró el Coordinador Senior del Programa de
las Américas del CPJ, Carlos Lauría. "Los periodistas venezolanos deben
trabajar en libertad y sin interferencia del gobierno".
Las acusaciones
de Chávez surgieron tres días después de que la Comisión Nacional de
Telecomunicaciones (CONATEL) anunciara que había abierto un procedimiento
administrativo sobre el canal privado de televisión Globovisión por
supuestamente "incitar al pánico
y ansiedad entre la población" tras un informe el 4 de mayo sobre un terremoto
que sacudió a Caracas. Globovisión fue el primer medio que informó sobre el
temblor de magnitud 5.4.
La televisora privada utilizó información originada en Estados Unidos
para informar sobre el terremoto tras infructuosos intentos por acceder a las autoridades
locales, señalaron los informes de prensa. Durante la programación, el director
de Globovisión, Alberto Federico Ravell, salió al aire vía telefónica, instó a
la audiencia a mantener la calma y acusó a las autoridades de fracasar en su
intento por informar a los venezolanos en forma oportuna, según informes de la
prensa local e internacional.
El canciller venezolano, Nicolás Maduro, acusó a Globovisión y a Ravell de
"terrorismo mediático" durante una conferencia de prensa realizada el lunes, según
informó el diario El Nacional. Maduro
calificó a Globovisión de "antidemocrática y fascista", indicaron los informes
de prensa.
Maduro también afirmó que las autoridades iniciarán acción legal contra
Nelson Bocaranda Sardi, un comentarista crítico de Unión Radio, a quien acusó
de montar una campaña de descrédito contra Jorge Rodríguez, alcalde de
Libertador, un municipio de Caracas. El periodista había acusado a Rodríguez de
corrupción, informó la prensa.
Globovisión enfrenta otros dos procedimientos
administrativos. En
noviembre de 2008, CONATEL comenzó a investigar a la televisora por haber
supuestamente violado la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión
luego de que la cadena televisiva emitiera un discurso de un candidato de la
oposición antes de que su victoria fuera oficialmente anunciada. Chávez ordenó
a CONATEL sancionar "severamente" al canal un canal local por
ofrecer resultados de las elecciones antes de la confirmación oficial. Un mes
antes, CONATEL había iniciado otro procedimiento administrativo contra
Globovisión originado por declaraciones emitidas por el periodista anti-Chávez
Rafael Poleo, director del periódico El Nuevo País, al
señalar que Chávez "podía terminar como Mussolini". CONATEL indicó que los
comentarios de Poleo pueden haber violado la Ley de Responsabilidad Social
Globovisón,
conocido por su punto de vista fuertemente crítico del gobierno, es el único
canal privado crítico que transmite a señal abierta desde que RCTV, el canal
más antiguo dekl país, salió del aire en mayo de 2007. RCTV dejó
de transmitir tras una decisión sin precedente del gobierno venezolano
que se negó a renovarle la concesión. RCTV Internacional lanzó el 16 de julio
de 2007 un servicio con canal de suscripción pago vía cable y satélite que
continúa ofreciendo programación crítica. La programación de Globovisón únicamente
puede ser vista al aire en el área metropolitana de Caracas y en el estado de
Carabobo. Los otros canales privados, Televén y Venevisión, han reducido sus
críticas a la administración de Chávez para poder cumplir con regulaciones
bastante restrictivas.



